La cooperativa SanCor analiza un plan de reestructuración que incluiría un fuerte recorte y una estrategia para aumentar las ventas, aunque por ahora sin precisar nuevas fuentes de financiamiento, mientras el gremio de la industria de trabajadores lácteos adelantó que resistirá cualquier posibilidad de despidos.
Así lo indicaron fuentes del gremio ATILRA, al recordar que la semana pasada las autoridades de SanCor mantuvieron una reunión con los ministros de Agroindustria, Ricardo Buryaile; y Trabajo, Jorge Triaca; el asesor del Ministerio de Producción Ignacio Werner; el presidente de SanCor, Gustavo Ferraro; y el dirigente sindical Héctor Ponce, para definir el futuro de la empresa.
En ese momento, la cooperativa se comprometió a presentar un plan a largo plazo para salir de la profunda crisis que afronta y de las pérdidas que la dejaron al borde del quebranto.
El gremio manifestó su rechazo a un plan de reestructuración que prevé la cesantía de un millar de operarios, ante la caída en los niveles de producción de las plantas de la tradicional compañía láctea.
Voceros sindicales dijeron que en el sindicato aún “no se vio ningún plan” y ratificaron que no aceptarán “nada que sea coyuntural”.
Respecto del posible despido de mil empleados, el gremio advirtió que SanCor tiene en condiciones de jubilar a 400 trabajadores y que casi el 10% de los 4 mil que posee en forma directa, aceptarían un ofrecimiento de retiro voluntario en condiciones ventajosas. “Por lo tanto no existe la necesidad de hablar de mil despidos ni de cierre de plantas, porque la cooperativa en un momento de su historia por una necesidad logística instaló fábricas que en la actualidad pueden agruparse”, revelaron las fuentes gremiales.
El problema, según ATILRA, es “la materia prima, porque ahora SanCor procesa 1,2 millones de litros de leche por día (la mitad que hace cuatro meses) cuando deberían ser 6 millones diarios y el faltante de productos ya se ve en góndola y las preferencias de los consumidores emigran a otras marcas”.
La propuesta que elevó la empresa al Ministerio de Trabajo fue denominada “Plan de Recuperación” con el cierre de cuatro plantas que ya cesaron de hecho y el despido de mil empleados, en el que plantea pagar deudas, reducir gastos y aumentar ventas para mejorar sus cuentas en un año.
Buryaile señaló que la cooperativa lechera más grande de la Argentina “no tiene que despedir gente, sino que debe incrementar el volumen de leche que procesa”.
Lifschitz pidió no abandonar la empresa
El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, pidió al gobierno nacional que no deje en soledad a la cooperativa láctea SanCor hasta que pueda salir de su fuerte crisis financiera, para que no se pierdan los 4 mil empleos directos.
“Necesitamos que se sostenga a esta cooperativa y se la acompañe en un proceso de transformación. Si hubiera interesados, que haya apoyo para que el traspaso pueda producirse. Lo que no podemos es quedarnos sin 4 mil puestos de trabajo”, señaló el mandatario.
Lifschitz habló del fuerte “impacto social” que tiene en Santa Fe la cooperativa integrada por unos 1.400 productores lecheros que elabora productos de base láctea en tres provincias, donde emplea a unos 4.700 operarios en relación de dependencia.
SanCor cuenta con 16 plantas industriales ubicadas en Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires y unos 13 centros de distribución mayorista y oficinas comerciales en todo el país, lo que la posiciona en un rol de liderazgo junto a la empresa La Serenísima.
El gobernador santafesino manifestó en declaraciones a radio Rivadavia que toda la industria láctea está con problemas de precios y de ventas por la baja del consumo en el mercado interno, en un contexto en el que SanCor tiene un lastre de deuda y le falta incorporación de tecnología.
Desde el punto de vista del impacto social de la cooperativa, afirmó que la misma le da vida a más de 70 pequeños pueblos de las provincias de Santa Fe y Córdoba y emplea a más de 4 mil personas de forma directa.
“SanCor consume la leche de más de 600 tambos de la región, a los que siempre le ha pagado un poquito más que al resto” de los grandes proveedores de lo que se denomina leche cruda para su industrialización, explicó.