El ataque se produjo después de que Kiev reivindicara un atentado con explosivos contra el puente de Kerch, que conecta la península de Crimea -anexionada por Moscú en 2014- con Krasnodar, un ataque masivo con drones contra varios aeródromos de la aviación estratégica rusa y otro ataque contra un sistema de misiles en la región rusa de Briansk.