“Dame una ayuda / Para poder continuar...”. Desde una frecuencia de FM de una radio escondida en algún lado, el tema de Virus que hacía furor en los ochenta no va de la mano con el ambiente del Almacén de ramos generales El Pato, con escenografía de boliche de películas del far west, pisos de ladrillos, mostradores, mesas y sillas bien antiguos. Sin embargo el mensaje que irradia la voz de Federico Moura podría ser el grito de la dueña del negocio, Elisa Pascal, conocida por todos como Tita, que camina presurosa para servir copas a cuatro parroquianos listos para apurar una partida de naipes. Es que el negocio que heredó de su padre y luego de enviudar lleva adelante con sus hijos Ariel y Carina, convive con la espada de Damocles sobre su cabeza desde comienzos de esta década, cuando se anunció la obra de ampliación a doble mano de la Ruta Provincial 215 entre el cruce con la Ruta 6 y el paraje Los Bosquecitos, entre las ciudades de La Plata y Brandsen.
Ubicado en el encuentro de la 215 y el camino de ingreso a Estación Gómez, partido de Brandsen, el almacén de ramos generales El Pato es un clásico para los lugareños, los camioneros en tránsito y también para los que andan en busca de aventuras y miniturismo en la zona. Pero en el año 2011 llegó la primera intimación de Vialidad provincial para que le bajaran la persiana porque era necesario demolerlo, ya que la traza de la ampliación de la Ruta tenía que pasar por encima del edificio. En ese momento el padre de Tita, Dalmiro Antonio Pascal, escuchó atentamente y luego retrucó: “Si me indemnizan con lo que pido o me construyen otro almacén en el terreno de atrás, no hay problema”. Pero no hubo acuerdo: el dinero ofrecido no convenció a Dalmiro, que murió dos años después con la incertidumbre sobre el destino final de su negocio tan querido, el que había comprado en 1985 tras vender un campo.
Su hija Elisa se hizo cargo de seguir adelante con la vida del Almacén. Y hasta lo vio convertirse en Edificio Histórico por una ordenanza de la Municipalidad de Brandsen durante la intendencia de Gastón Arias, cuya placa se luce junto a la puerta de entrada. La demora exasperante en el avance de la ampliación de la Ruta 215 hizo el resto y fue pateando la resolución hacia plazos indefinidos en el futuro, aunque con la ley declarando al lugar sujeto a expropiación lista para aplicarse.
El año pasado llegó una nueva intimación por parte de Vialidad, lo que llevó a la dueña del Almacén a apelar a un abogado para frenar el desalojo. “Me dijeron que me tenía que ir, pero no puedo cerrar el negocio y quedarme así, sin trabajo y sin nada”, cuenta Tita a Diario Popular, mientras cae la tarde en Gómez y da la impresión de que los que están pegados a la ventana podrían abrirla y casi que tocar las ruedas de los vehículos que pasan a gran velocidad.
La ampliación de la ruta continuó y la traza, que originalmente debía pasar por el medio del Almacén, fue desviada con una curva que bordea la puerta del local. Y colocaron un guarda raid que a muchos les hace acordar a los que protegen los edificios del Principado en el circuito de Formula 1 en Mónaco. “Los pusieron de calladitos, sin avisarme nada”, se queja Tita y lo ve como una presión para que emprenda la retirada, aunque reconoce el peligro que existe por la cercanía de la ruta con el edificio. “Yo no me voy a ir de acá, este es mi trabajo y el de mis hijos”, agrega enseguida tajante.
La declaración de Edificio Histórico por parte de la Municipalidad de Brandsen podría ser un escudo protector para una demolición del Almacén El Pato. Sin embargo, a una ordenanza comunal se la puede eliminar con otra ordenanza municipal. ¿Será la próxima movida de Vialidad, pidiendo tal “servicio” a las actuales autoridades del partido donde se encuentra el edificio? Esta historia continuará...
El Almacén El Pato, de la entrada a Gómez, es una parada casi obligada para quienes viajan por la Ruta 215 camino a Brandsen o rumbo a otros destinos cercanos, como Ranchos, General Belgrano, San Miguel del Monte y otras localidades del Sur y Sud Este de la Provincia de Buenos Aires. Allí los espera Tita Pascal siempre con una sonrisa y la calidez de un lugar que mantiene intactos muchos aspectos originales de su antigua construcción.
“Este es un almacén de ramos generales y bar. Ya tengo mi clientela después de tantos años, por suerte nos vienen a visitar desde muchas ciudades y zonas vecinas”, cuenta Elisa Pascal.
El nombre del negocio estaba simbolizado por un pato de cemento ubicado en la parte superior del almacén, “pero un día me lo robaron”, cuenta Elisa, cuyo padre compró el Almacén en 1985 y haciendo el cálculo de los distintos propietarios que tuvo, se anima a concluir que la construcción original data del siglo XIX.
Corría el año 2009 cuando se abrió el proceso de licitación por parte del Organo de Control de Concesiones Viales (en el marco del Plan de Obras Públicas implementado por el Gobierno Nacional) para la ampliación de la Ruta Provincial Nº 215, en una primera parte con la repavimentación y ensanche de la calzada existente y la construcción de la segunda calzada en el tramo de 9,5 kilómetros desde la intersección de la Ruta 6 en dirección a la ciudad de Brandsen. Una obra necesaria sin dudas debido al gran tráfico de autos y camiones en la zona, con un presupuesto original de 60.733.091 pesos y un plazo de ejecución previsto en 12 meses, pero ocho años después la obra no está terminada en todos sus detalles.
De la segunda parte, que comprende el ensanche de la Ruta entre Los Bosquecitos y la entrada a Brandsen, solo Dios sabe cuánto habrá que esperar.
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