Los primeros audaces que desafiaron las leyes de la gravedad allá por 1783 fueron los hermanos Montgolfier, quienes hicieron realidad el sueño de volar en un globo aerostático sobre los cielos de Francia, abrieron una nueva etapa que supo de éxitos y fracasos pero que no se detuvo nunca, y que un siglo después, inspiró al genial escritor Julio Verne, quien apeló a su imaginación para recrear, en su libro “Cinco semanas en globo” una formidable travesía por los cielos africanos.
Mucho más cerca en el tiempo, Jorge Alvarez (48), un “aventurero” crecido en Florencio Varela, e hincha de Independiente, recogió todo ese legado atraído por una actividad, el vuelo en globo, que asegura, se transformó en una pasión.
“Desde chico, siempre tuve la pasión por volar, algo me quedó grabado de películas y lecturas, porque tiene mucho de mística y fantasía el viajar en globo”, explica Jorge, quien comparte esta actividad con la de bombero voluntario en Florencio Varela, “una tarea solidaria que encaré luego de hacer varios cursos”.
Aclara que “tuve también la oportunidad de hacerme bombero profesional, y desde 1988 trabajo en el cuartel de Gutiérrez, eso me lleva tiempo, mucha carga horaria, pero lo hago con dedicación y ganas”.
Padre de dos hijos, Nicolás y Maxi, que comparten su pasión por este singular deporte de aire que es el vuelo en globo, Jorge comenta que “esta pasión se inició cuando ví unas revistas que había en mi casa, allí me contacté con instructores en Capilla del Señor, y me anoté para un curso”.
Agrega que “en general los cursos se hacen en Capilla o en Carlos Paz, si bien aún no es mucha la gente que se dedica a esto, cada vez hay más interés” y destaca que “en general esta actividad es muy dependiente del clima, por eso se desarrolla más en ciertas épocas y en Argentina, desde el centro hacia el norte, ya que el sur tiene condiciones que lo hacen imposible”.
La Asociación Aerostática Argentina es la entidad que nuclea a quienes practican este deporte, aunque hay muchos interesados que lo hacen en forma independiente.
Desde 2002, Jorge Alvarez es el gestor de un emprendimiento llamado Aeroglob,.una empresa familiar cuya finalidad es la fabricación de globos y la organización y realización de travesías.
Explica que “los globos aerostáticos son aeronaves conformadas por tres partes la barquilla o canasta, donde se ubica el pasajero (en general dos o tres personas), el quemador a gas propano, que obra como el motor, y la vela en sí, que al inflarse es el globo, que se fabrican en el país, y son de poliester resinado” mientras el resto de los elementos generalmente son importados, y chequeados para su uso por el INTI.
Señala Jorge que “nosotros organizamos travesías que en general duran entre 45 minutos y una hora, los vuelos salen alrededor de 2.500 pesos por pasajero, y se hacen habitualmente a la mañana temprano o a la tarde, y requieren una logística compleja”.
Detalla que “siempre va uno o dos pasajeros junto a un piloto y abajo va una camioneta con un trailer, dotada de un equipo de acceso aeronáutico, y otro de radio, ya que siempre se despega y se arriba a zonas abiertas, un aeroclub o zona de campo”.
Con orgullo, Jorge señala que “las competencias aquí se hacen en general en Córdoba, San Juan y Mendoza, nosotros participamos en una internacional en 2008, y tuvimos el premio de Gran Campeón, en General Rodríguez. Pero como Aeroglob, la oferta fundamental para el viajero es que disfrute de la aventura y de la travesía”.
Los pioneros del vuelo en globo debieron afrontar muchas pruebas antes de perfeccionar la práctica de este deporte. Los primeros viajes, a fines del siglo 18, estuvieron a cargo de los franceses hermanos Montgolfier, y según comenta Jorge “en un principio se utilizaban globos de papel que se llenaban con calor, y ese aire hacía que se elevaran”.
Alvarez relata que “al principio como experimentaban, llevaban distintos animalitos, y luego lo hicieron con pasajeros, pero elegían para volar a condenados a muerte, aunque luego recapacitaron porque pensaron que estos se podían llevar la gloria”.
Jorge señala que “hay muchos tipos de competencias, desde la más simple a la más sofisticada, y también están los audaces que vuelan sin prevenir casi nada, emulando a los aventureros de hace un siglo”, y asegura que “el clima y las condiciones son fundamentales, se hacen controles de todo tipo y siempre ante la menor duda se suspenden los vuelos”.
Desde hace un tiempo, Jorge Alvarez y su equipo, que integran una decena de jóvenes con mucho entusiasmo, preparan lo que definen como “la frutilla del postre”: la participación de un globo propio siguiendo parte de la ruta del Dakar.
Jorge explica que “vamos a cubrir la ruta del Dakar en los tramos San Juan-Chilecito, Córdoba-Carlos Paz, y Córdoba- Buenos Aires, con el objetivo de alentar a los pilotos argentinos que están en el Dakar, y también sentar un precedente para hacer en el futuro una travesía en globo pero como competencia”. Detalla que “para Aeroglob el marco del Dakar es un valor agregado, ya que vienen participantes de todos lados, y se hace en enero, cuando las condiciones son ideales para volar”. En distintas funciones, los integrantes del equipo (algunos en la foto) que concurrirá a la competencia son, además de los hijos de Jorge, María de los Milagros Leyes, Mauro Parodi; Iván Repetto; Tamara Leyes; Gerardo González, Julio Vitar y Emil Vicik. El proyecto, que cuenta con el apoyo de la asociación, surgió hace un año y medio, con la idea de “llevarlo donde nadie vio un globo y surgió el Dakar por el tema de la aventura y de cierta mística, ya que es un suceso internacional”. Remarca Jorge que “la participación en el Dakar encierra algo que excede a la actividad normal” enfatiza, y detalla que “ya hicimos una muy buena experiencia en Salta hace tres años y ahora estaremos en San Juan a partir del 16 de enero, y seguiremos las rutas hasta Carlos Paz”.
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