El titular del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, quedó en el centro de la negociación al exigir controles exhaustivos sobre el programa nuclear iraní en medio de la tregua y las charlas.

El argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), advirtió este miércoles que deben incluirse medidas “muy detalladas” para verificar las actividades nucleares de Irán en un eventual acuerdo de paz entre ese país y los Estados Unidos, informaron medios internacionales.

Grossi ofreció una conferencia de prensa cuando se conocen informaciones que dan cuenta de la proximidad de un entendimiento e incluso de una prórroga de la tregua establecida días pasados.

Para el argentino, es necesario un régimen de verificación exhaustivo del programa nuclear de Irán, según un informe de la agencia de noticias The Associated Press.

“Irán tiene un programa nuclear muy ambicioso y extenso, por lo que todo ello requerirá la presencia de inspectores del OIEA. De lo contrario, no habrá acuerdo. Solo existirá la ilusión de un acuerdo”, planteó el alto funcionario de la ONU.

ADEMÁS: Donald Trump afirmó que Irán busca un acuerdo "a toda costa"

Grossi precisó que su agencia confirmó por otra parte un rápido aumento de las actividades en las instalaciones nucleares de Corea del Norte.

Pero en el caso de Irán, el Organismo Internacional de Energía Atómica, Irán cuenta con una reserva de 440,9 kilogramos (972 libras) de uranio enriquecido hasta una pureza del 60%. Esa reserva podría permitir a Irán construir hasta 10 bombas nucleares, si decidiera convertir su programa en arma, según los cálculos técnicos.

La respuesta de Irán

La respuesta al argentino Grossi no tardó en llegar desde Teherán y corrió por cuenta del portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmail Baghaei: “Enriquecer uranio es indiscutible pero que el nivel de dicho enriquecimiento es negociable”.

“Nadie puede arrebatar a Irán su derecho a hacer un uso pacífico de la energía nuclear, ni por coacción ni a través de la guerra. Respecto al nivel y el tipo de enriquecimiento, siempre hemos afirmado que ese tema es negociable. Hemos recalcado que Irán debería ser capaz de continuar con el enriquecimiento en función de sus necesidades”, añadió el vocero del ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi.

Por eso, el papel del jefe del OIEA quedó ahora más expuesto que nunca. No actúa como firmante político del eventual acuerdo, pero sí como la autoridad que podría convertir una promesa entre gobiernos en un compromiso verificable ante el mundo. Si las dos partes avanzan hacia un texto de paz, la arquitectura de inspectores, controles y acceso a instalaciones dejará de ser un detalle técnico para convertirse en una cláusula determinante del resultado.

La negociación sigue abierta, la tregua todavía se mueve sobre terreno frágil y el choque entre verificación exhaustiva y derecho a enriquecer sigue sin resolverse. Grossi ya dejó planteado que no convalidará una salida apoyada en ambigüedades, e Irán respondió que no entregará su programa bajo presión. Lo que queda por delante no es sólo una discusión sobre paz, sino sobre quién podrá controlar de verdad qué hace Teherán con su núcleo más sensible.

Aparecen en esta nota:

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados