El político brasileño Roberto Jefferson se entregó a primera hora de la noche del domingo tras herir a dos policías, al resistirse al arresto ordenado por el Supremo Tribunal Federal (STF) del país.
El presidente Jair Bolsonaro trató de distanciarse de su aliado publicando un video en las redes sociales tras su detención, diciendo que alguien que dispara a los policías debe ser tratado como un criminal.
Dos agentes resultaron heridos por la metralla de una granada lanzada por el exdiputado. Ambos fueron trasladados a un hospital y posteriormente fueron dados de alta, según un comunicado.
En un video publicado en las redes sociales el domingo por la mañana, el diputado mostró una imagen de policías federales llegando a su casa, y más tarde admitió en otra grabación que había apuntado al auto policial, pero no a los agentes.
"No voy a entregarme. No me entregaré porque creo que es absurdo. Basta, estoy cansado de ser víctima de la arbitrariedad, del abuso. Ellos [los policías] me dispararon, yo les disparé. Estoy dentro de mi casa, pero ellos me rodean. Se pondrá peor, se pondrá mucho peor. Pero no voy a ceder", dijo el político en los videos grabados durante su atrincheramiento. El exdiputado rastreó los movimientos de los agentes, usando las cámaras de seguridad de su casa.
Jefferson, que llevaba meses en arresto domiciliario, saltando en reiteradas ocasiones las reglas, se entregó ocho horas después y fue transportado la madrugada de este lunes a la prisión Benfica en la ciudad de Río de Janeiro.
El juez Alexandre de Moraes había ordenado que Jefferson fuera llevado a la cárcel después de que el exdiputado y presidente del partido PTB divulgó una cinta en la que ofendía a la juez Cármen Lúcia Antunes, debido a las decisiones que tomó en relación con las elecciones presidenciales.
En su decisión, Moraes dijo que Jefferson no cumplió las condiciones de su arresto domiciliario. Jefferson ya era investigado por la supuesta participación en la producción de noticias falsas y el viernes divulgó declaraciones en las que ofendía a la juez Antunes.
Dos senadores opositores, Randolfe Rodrigues y Eliziane Gama, habían pedido al Supremo que sancionara a Jefferson por ofender a la magistrada.
Tras el hecho Lula condenó lo sucedido en las redes y apunto contra Bolsonaro. "El odio, la violencia y la falta de respeto a la ley. Roberto Jefferson no solo es un delincuente y uno de los principales aliados de nuestro adversario: es la cara de lo que predica Bolsonaro", enfatizó.
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