Trump advirtió que lo más fuerte de la operación contra Irán aún no sucedió. Prometió una respuesta al ataque en Riad y criticó a Biden por el gasto en Ucrania.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, redobló su apuesta militar en Medio Oriente y advirtió que el ataque contra Irán es apenas el inicio de una escalada mucho mayor. En diálogo con CNN, el mandatario aseguró que la fase más contundente de los ataques todavía no sucedió: "Ni siquiera hemos empezado a golpearles fuerte. Lo grande viene pronto".
Estas declaraciones cobran una relevancia crítica tras el reciente ataque con drones contra la embajada de Estados Unidos en Riad, que provocó incendios y daños materiales. Ante este escenario, Trump fue tajante: “Pronto conocerán la respuesta de Washington al ataque a su embajada en Riad y al asesinato de soldados estadounidenses”. El mensaje llega en un momento donde la Casa Blanca detalló los cuatro pilares de la operación "Furia Épica": destruir la capacidad de lanzamiento de misiles balísticos iraníes; terminar con la marina iraní, ya habiendo hundido diez embarcaciones; impedir el acceso a armas atómicas y cortar el financiamiento a grupos como Hezbollah y Hamas.
Para sostener este nivel de hostilidad, el mandatario garantizó que el poderío bélico norteamericano está en su punto más alto: "Las reservas de municiones de Estados Unidos, en los grados medio y medio-alto, nunca han sido tan altas ni tan buenas. Según me han dicho hoy, tenemos un suministro prácticamente ilimitado de estas armas", publicó en Truth Social. Trump aseguró que las guerras pueden librarse "eternamente" con este arsenal, y aprovechó la oportunidad para criticar a su predecesor, Joe Biden, por haber dedicado tiempo y dinero a Ucrania: "Dedicó todo su tiempo y el dinero de nuestro país a darlo todo a Vladímir Zelenski", sentenció.
Mientras tanto, Teherán se encuentra en un estado de "caos total" tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei y la eliminación de 49 altos mandos. Según la visión del presidente, el vacío de mando es tal que los propios iraníes "no saben quién los lidera ahora". En este contexto, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, no descartó el envío de fuerzas terrestres y fue tajante al diferenciar este conflicto de experiencias pasadas: “No es una guerra interminable. No habrá 'construcción nacional' ni reglas de enfrentamiento restrictivas. Peleamos para ganar”. Pese a la baja confirmada de cuatro militares en Kuwait, Trump se mostró inamovible: "No me importan las encuestas. Estoy haciendo lo correcto en Irán".
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