El entrenador de fútbol que se quedó atrapado al interior de una cueva parcialmente inundada en el norte de Tailandia con 12 miembros de su equipo, pidió una disculpa a sus padres en la primera carta que enviaron a través de los buzos, pero los familiares no la aceptaron y lo apoyan moralmente.
El viernes los buzos llevaron las cartas conmovedoras de los atrapados y Ekapol Chanthawong, entrenador del equipo de fútbol Jabalí, escribió: "A los padres de todos los niños, ahora los niños están bien, el equipo nos atiende bien. Prometo cuidar lo mejor que pueda a los niños. Quiero agradecer a todos su apoyo y quiero pedir una disculpa a los padres".
Los padres de los doce niños no quieren que el hombre colapse y entre en una depresión profunda, según informó el periódico tailandés The Nation que publicó fragmentos de mensajes escritos por las familias y que les hicieron llegar anoche al grupo bloqueado en la caverna.
"Todos los padres le piden amablemente a Ek, el apodo del entrenador, que cuide a los niños, no tiene que sentirse culpable, no estamos enojados con usted, lo entendemos y queremos que sepa que tiene nuestro apoyo moral", escribió una madre.
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