El millonario Larry Flynt, conocido director de la revista pornográfica Hustler, publicó este lunes un anuncio de página entera en el diario The Washington Post en el que ofrece una recompensa de 10 millones de dólares a cambio de cualquier dato útil que permita abrir un juicio político contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y destituirlo.
Con las dos frases con letras enormes en la parte superior de la página (“10 millones de dólares” y “Donald J. Trump”), el anuncio se convirtió en un fiel reflejo del pasado y presente provocador de Flynt, que vive postrado en una silla de ruedas a raíz de los disparos que recibió por parte de un activista en 1978.
El polémico empresario, de 74 años, ofreció el dinero “en efectivo” –para evitar dejar rastros- a cambio de “información que lleve al impeachment y destitución” del actual presidente de Estados Unidos, y ofreció un número de teléfono y un correo electrónico para que todos los interesados puedan enviarle datos de manera “confidencial”.
La especulación sobre un impeachment a Trump sobrevuela desde hace meses Washington, especialmente luego que la prensa demostrara que miembros de su círculo íntimo, incluida su familia, mantuvieron reuniones secretas con funcionarios rusos o personas cercanas al Kremlin durante la campaña electoral del año pasado, justo en momentos en que el Partido Demócrata acusaba a Moscú de hackear sus servidores y filtrar emails privados a la organización Wilikeaks.
Actualmente tanto el FBI como comisiones del Congreso, hoy dominadas por el oficialismo republicano, realizan investigaciones paralelas sobre estos vínculos y su relación con un posible complot contra la ex candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton.
El fiscal Robert Mueller, quien investiga la llamada trama rusa desde el FBI, es un hombre clave en este debate debido a que es el encargado de determinar si Trump cometió un delito de obstrucción a la justicia al despedir a James Comey, el ex director del FBI, que investigaba los nexos con Moscú.
Mueller también debe esclarecer si el presidente republicano sabía y se benefició de la presunta interferencia rusa durante la campaña del año pasado.
La estrategia publicitaria de Flynt, productor de películas pornográficas desde 1998, no es algo nuevo: en 2007 publicó un anuncio en el Post en el que pedía información sobre gente que hubiera tenido un encuentro sexual con algún congresista o miembro del gobierno republicano de ese entonces.
Además, en 1998 un anuncio muy similar llevó a los analistas políticos de ese país a especular sobre la renuncia del congresista republicano Bob Livingston, que aspiraba a ser electo a la cúpula del Congreso.
En su anuncio, Flynt explicó que hay seis motivos legales que podrían llevar a la presentación de un impeachment contra Trump: demostrar un complot con “un poder extranjero hostil”, la obstrucción a la justicia con el despido de Comey, alentar a un “conflicto” violento con su defensa de grupos supremacistas blancos y neonazis, conflictos de intereses con su imperio que ahora manejan sus hijos, las “cientos de mentiras” que dijo ha expresado desde que asumió el poder; los casos de nepotismo en su gobierno, y su decisión de sabotear el Acuerdo de París contra el cambio climático.
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