La fuerzas de seguridad detuvieron a más de 160 personas en un masivo operativo que se desplegó antes del comienzo de los actos por el Día del Trabajador en París, Francia, y, paralelamente, hubo enfrentamientos con integrantes de un grupo anticapitalista infiltrado entre los Chalecos Amarillos.
Los agentes respondieron con gases lacrimógenos y cargas policiales, una de ellas contra una parte del desfile en la que se encontraba Philippe Martínez, secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), principal sindicato convocante, quien tuvo que ser sacado temporalmente de la marcha por riesgos para su seguridad.
El despliegue policial alcanzó toda la ciudad y, antes del mediodía, las fuerzas de seguridad ya habían realizado más del 9000 controles de identidad preventivos, según informó un vocero de la Prefectura de Policía, citado por el diario local Le Monde.
Fue así como encontraron armas de fabricación casera y piedras encondidas entre las vestimentas de los protestantes, los cuales fueron detenidos.
Entre otro punto de la ciudad, más al sur, los agentes recurrieron a granadas de dispersión sting y lacrimógenas contra cientos de militantes anticapitalistas "black blocs", quienes se "camuflaron" entre los Chalecos Amarillos, quienes centraron sus reclamon en la capital.
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