El lanzamiento contra Diego García no causó daños, pero encendió alarmas por la capacidad iraní de golpear a casi 4.000 kilómetros. El episodio amplía el conflicto más allá de Oriente Próximo y eleva la tensión con Estados Unidos y Reino Unido.

Irán lanzó dos misiles balísticos contra la base militar de Diego García, ocupada por Estados Unidos y el Reino Unido, en el océano Índico, en un hecho que marca un punto de inflexión en la actual escalada bélica.

El ataque, confirmado por la agencia semioficial Mehr, no provocó impactos directos -uno de los proyectiles fue interceptado y el otro se desvió-, pero dejó al descubierto una capacidad militar superior a la estimada hasta ahora.

ADEMÁS: Israel advirtió sobre un aumento "significativo" de sus ataques contra Irán

El enclave atacado, ubicado en el archipiélago de Chagos y bajo control británico, es una pieza estratégica para Estados Unidos y Reino Unido. Allí operan unos 2.500 efectivos -en su mayoría estadounidenses- junto con bombarderos, destructores de misiles guiados y submarinos nucleares. Desde esa base, Washington ha lanzado operaciones recientes en Oriente Próximo, incluidos ataques contra los hutíes en Yemen, aliados de Teherán.

La distancia alcanzada por los misiles

El dato que más preocupa a las potencias occidentales es la distancia. Diego García se encuentra a casi 4.000 kilómetros de Irán, lo que duplica el alcance máximo de 2.000 kilómetros que el propio régimen había reconocido. En ese sentido, la ofensiva fue leída como una demostración deliberada de poder. “Se trata de un paso significativo que demuestra que el alcance de los misiles iraníes supera lo que el enemigo había imaginado”, señaló la agencia Mehr.

Las declaraciones del canciller iraní, Abbas Araghchi, realizadas semanas atrás, cobran ahora otra dimensión. El funcionario había asegurado que Teherán limitaba voluntariamente el alcance de su arsenal, sugiriendo que podía ampliarlo si lo consideraba necesario. El ataque en el Índico parece confirmar esa advertencia.

El primero fuera de Oriente

Se trata además del primer golpe iraní registrado fuera del ámbito de Oriente Próximo en el marco de este conflicto, lo que abre la posibilidad de que otras bases militares estadounidenses en regiones más alejadas también queden bajo amenaza. El océano Índico ya había sido escenario de otro episodio reciente, cuando un submarino de Estados Unidos atacó un buque iraní cerca de Sri Lanka, con decenas de víctimas.

Desde Londres, el Ministerio de Defensa advirtió que las represalias iraníes, tanto en el Índico como en el estrecho de Ormuz, representan un riesgo directo para sus intereses y los de sus aliados. El gobierno de Reino Unido evitó dar detalles sobre el ataque, aunque confirmó que ocurrió antes de anunciar que habilitará el uso de bases británicas para bombarderos estadounidenses en operaciones contra Irán.

La decisión fue duramente cuestionada por Teherán, que acusó al primer ministro Keir Starmer de convertir a su país en “participante en la agresión”. En paralelo, el general retirado Richard Barrons advirtió que el nuevo escenario obliga a replantear la planificación militar: “Antes creíamos que los misiles iraníes tenían un alcance de 2.000 kilómetros, pero Diego está a 3.800”.

El clima de tensión también se trasladó a territorio británico. En las últimas horas, un ciudadano iraní fue detenido cuando intentaba ingresar a la base nuclear de Faslane, en Escocia, en un hecho que se investiga como posible espionaje.

Instalaciones nucleares

En paralelo, los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel sobre Irán continúan intensificándose. Medios estatales informaron la muerte de civiles en bombardeos sobre Teherán y zonas costeras, mientras la Media Luna Roja cifra en al menos 1.300 los fallecidos desde fines de febrero.

Uno de los blancos recientes fue la planta nuclear de Natanz, uno de los principales centros del programa atómico iraní. Según el Organismo Internacional de Energía Atómica, no se detectaron aumentos en los niveles de radiación, aunque el episodio sigue bajo investigación. Teherán denunció el ataque como una violación del derecho internacional.

Presión en el estrecho de Ormuz

En este contexto, las Fuerzas Armadas estadounidenses aseguraron haber debilitado la capacidad iraní para amenazar la navegación en el estratégico estrecho de Ormuz. Según informó el jefe del Comando Central, Brad Cooper, un bombardeo reciente destruyó un arsenal subterráneo que albergaba misiles antibuque y lanzaderas móviles.

El episodio en Diego García, sumado a los ataques cruzados y la creciente militarización de puntos clave, configura un escenario de alta volatilidad con proyección global, en el que el alcance real del poder iraní aparece ahora como una de las principales incógnitas.

Aparecen en esta nota:

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados