Lo dijo el ministro de Defensa, Israel Katz. "Estamos decididos a seguir liderando la ofensiva contra el régimen terrorista iraní", afirmó. Antes, Trump había analizado la posibilidad de reducir la ofensiva en Medio Oriente.
El ministro de Defensa israelí Israel Katz, anunció este sábado que en las próximas horas comenzará un "aumento significativo" de los ataques conjuntos con Estados Unidos contra Irán y, en particular, "las infraestructuras de las que depende".
La declaración de Katz tuvo lugar poco después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aventurara exactamente lo contrario: la "consideración" sobre una posible "reducción de los esfuerzos militares en Medio Oriente con respecto a Irán", tal como indicó esta madrugada en redes sociales.
Ahora, el ministro de Defensa israelí aseguró que "la campaña liderada por el líder republicano y el primer ministro Netanyahu va a proseguir" y prometió que Israel no se detendrá hasta que "sean alcanzados todos los objetivos de guerra".
"Estamos decididos a seguir liderando la ofensiva contra el régimen terrorista iraní, a decapitar a sus comandantes y a frustrar sus capacidades estratégicas, hasta que se eliminen todas las amenazas a la seguridad del Estado de Israel y a los intereses estadounidenses en la región", subrayó.
Las autoridades iraníes confirmaron este sábado que Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque contra el centro de enriquecimiento de uranio Shahid Ahmadi Roshan, en la provincia de Natanz, sin que de momento haya constancia de una fuga de material radiactivo.
"No hay constancia de ninguna fuga de materiales radiactivos en este complejo y no existe peligro alguno para los residentes de las áreas circundantes", señaló el Centro Nacional del Sistema de Seguridad Nuclear en un comunicado recogido por la agencia semioficial iraní Tasnim.
Las autoridades de Irán protestaron contra un ataque "contrario a las leyes y obligaciones internacionales, incluido el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y otras normativas relacionadas con la seguridad nuclear".
No es la primera vez que la central resulta alcanzada durante los ataques conjuntos que comenzaron el 28 de febrero contra Irán: tres días después, la agencia nuclear de la ONU, el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) confirmó daños en un bombardeo contra las instalaciones sin que tampoco hubiera constancia de "consecuencias radiológicas".
Sin embargo, en ese momento no resultó alcanzada la planta de enriquecimiento de combustible (FEP) como sí ocurrió este sábado y hay que recordar, además, que la central ya fue uno de los objetivos de la operación conjunta lanzada por EEUU e Israel el verano pasado y que azotó durante 12 días la república islámica.