Desde Teherán acusaron al presidente de declarar a su país como “enemigo” y sostuvo que Argentina "cruzó una línea roja" en medio de la tensión internacional.
El gobierno de Irán lanzó una dura advertencia contra el presidente Javier Milei, a quien acusó de haber “cruzado una línea roja” luego de declarar que la República Islámica es “enemiga” de la Argentina.
La reacción se expresó a través de una editorial publicada en el diario Tehran Times, medio cercano al régimen iraní, donde se sostuvo que el país sudamericano “se ha presentado oficialmente como enemigo”, lo que obligaría a Teherán a adoptar una “respuesta proporcional”.
El artículo, titulado “Milei, Quo Vadis?” (“Milei, ¿qué estás haciendo?”) y firmado por Saleh Abidi Maleki, cuestiona el rumbo de la política exterior argentina y afirma que está subordinada al “eje estadounidense-sionista”, en detrimento de los intereses nacionales.
La tensión escaló tras el discurso que Milei brindó el 9 de marzo en la Yeshiva University, en Nueva York, donde se definió como “el presidente más sionista del mundo” y justificó su postura al responsabilizar a Irán por los atentados contra la AMIA y la Embajada de Israel en Buenos Aires.
“Nos han puesto dos bombas. Por lo tanto, son nuestros enemigos”, sostuvo el mandatario, al tiempo que ratificó su alineamiento con Estados Unidos e Israel.
Desde Teherán, la respuesta no solo rechazó esas acusaciones, pese a que la justicia argentina sostiene desde hace décadas la responsabilidad iraní en el atentado a la AMIA de 1994, sino que también denunció una supuesta campaña de “iranofobia” impulsada por presiones externas.
La editorial advierte que Irán “no puede permanecer indiferente ante posiciones hostiles” y sugiere que la Argentina se ha integrado a una estrategia de confrontación internacional contra la República Islámica.
El conflicto se produce en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente y suma un nuevo foco de preocupación para la política exterior argentina. Actualmente, Buenos Aires mantiene cerrada su embajada en Teherán, mientras que la representación diplomática iraní continúa operativa en el país.
comentar