Un joven estadounidense de 25 años que se encontraba sacando fotos al Cañón Glen, en Arizona, falleció al caer por un acantilado. Pero la noticia que recorrió el mundo no fue este trágico suceso, sino un hallazgo que se dio después del hecho.
Es que cuando los rescatistas bajaron a recolectar el cuerpo sin vida de Orlando Serrano-Arzola (la víctima), encontraron en el lugar otros restos humanos no identificados.
El Servicio de Parques Nacionales informó al respecto e indicó que fue abierta una investigación.
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