La estación del metro de Londres de Oxford Circus reabrió esta tarde después de que la policía no encontrara evidencias de ningún tiroteo, a pesar varias alertas en ese sentido que llevaron a evacuarla con agentes armados.
La policía metropolitana de Londres ha dado por concluido el incidente y la autoridad del transporte (TFL) ha informado de que los trenes paran con normalidad tanto en Oxford Circus como en la adyacente estación de Bond Street, que también fue cerrada esta tarde para evitar aglomeraciones.
Los testigos describieron estampidas y escenas de pánico en las cercanías de la estación, una zona comercial que estaba llena de compradores en la jornada de rebajas del “Viernes Negro”.
“No hemos localizado ninguna traza de sospechosos, pruebas de que se hayan disparado tiros, ni heridos”, informó la policía metropolitana de Londres.
Poco antes, las fuerzas de seguridad habían advertido de que agentes armados habían acudido al lugar y abordaban la situación “como si se tratara de un incidente relacionado con el terrorismo”, después de haber recibido diversas alertas a las 16.38 horas.
Las fuerzas de seguridad tan solo tienen constancia de una mujer que sufrió una herida leve cuando abandonaba la estación de metro.
La policía, en un mensaje en Twitter, había recomendado a los ciudadanos que eviten la zona de la estación, el cruce de las calles céntricas comerciales de Oxford Street y Regent Steet.
Las autoridades de tránsito dicen que la estación fue evacuada y que los trenes no se detienen allí.
Testigos relataron al diario The Guardian que el incidente generó una estampida y que los pasajeros y los clientes de los comercios que se encuentran en la entrada de la estación corrieron para alejarse de la estación.
Al mismo tiempo, algunos de los pasajeros postearon imágenes en las redes sociales que mostraban cómo buscaron refugio en comercios y bares cercanos.
La concurrida zona comercial se encontraba repleta de personas que acudieron por las promociones y los descuentos del llamado Black Friday.