
El presidente de EE.UU. autorizó medidas excepcionales en el sudeste del país ante nevadas, lluvias heladas y temperaturas extremas. Ya son al menos 20 los estados bajo emergencia, hubo tres muertes en Nueva York y se cancelaron más de 9.000 vuelos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó declaraciones de emergencia para diez estados del sudeste del país ante el avance de la tormenta invernal Fern, un fenómeno climático de gran magnitud que ya provoca cortes de energía, víctimas fatales y una paralización parcial del transporte aéreo.
La medida alcanza a Tennessee, Georgia, Carolina del Norte, Maryland, Arkansas, Kentucky, Louisiana, Mississippi, Indiana y Virginia Occidental, y se suma a autorizaciones previas para Carolina del Sur y Virginia. Según informó la Casa Blanca, el Gobierno federal trabaja en coordinación con los gobernadores y con la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) para acelerar la asistencia y el despliegue de recursos.
Las declaraciones de emergencia permiten eliminar trabas administrativas y facilitar el acceso a ayuda federal. En total, al menos 20 estados ya decretaron el estado de emergencia, entre ellos Alabama, Nueva York, Ohio y Nueva Jersey, ante el riesgo de nevadas intensas, lluvias heladas, acumulación de hielo, vientos fuertes y temperaturas extremas que podrían afectar infraestructura crítica y rutas clave.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, pidió a la población que evite circular. “Lo más importante que la gente puede hacer en todo el país es mantenerse lejos de las rutas”, afirmó en una conferencia de prensa, y advirtió que la tormenta podría intensificarse entre la noche del sábado y el domingo.
“Es la tormenta más grande que hemos visto afectar a tantos estados y a una población tan amplia en posiblemente décadas”, sostuvo, al tiempo que instó a permanecer en casa salvo en casos estrictamente necesarios.
El impacto ya comenzó a sentirse con fuerza en algunas regiones. En Louisiana, el hielo y el frío extremo dejaron a unos 50.000 usuarios sin suministro eléctrico. Las autoridades alertaron que las sensaciones térmicas podrían ubicarse varios grados bajo cero durante días, elevando el riesgo para personas vulnerables.
En Nueva York, al menos tres personas fueron halladas muertas este sábado en medio de una ola de frío polar que antecede al arribo pleno de Fern. El Departamento de Policía confirmó que los cuerpos -dos en Brooklyn y uno en Manhattan- no presentaban signos visibles de trauma, y se investiga una posible relación con las condiciones climáticas extremas. Las víctimas fueron un hombre de 67 años y otros dos adultos de aproximadamente 30 y 60 años.
El alcalde Zohran Mamdani señaló que la ciudad atraviesa el período de frío sostenido más intenso en cerca de ocho años y recordó que rige un “Código Azul”, que activa protocolos especiales para asistir a personas en situación de calle. “Nadie será rechazado”, aseguró, al garantizar el acceso a refugios y centros de atención.
El temporal también provocó un fuerte impacto en el transporte aéreo: más de 9.000 vuelos fueron cancelados entre el sábado y el domingo, según FlightAware. Los aeropuertos de Dallas–Fort Worth, Charlotte Douglas y Hartsfield-Jackson de Atlanta se vieron especialmente afectados, con demoras generalizadas y reprogramaciones masivas.
Mientras Fern avanza hacia la Costa Este, las autoridades mantienen el alerta máximo y reiteran el llamado a extremar precauciones, en un escenario que combina frío histórico, infraestructura bajo presión y millones de personas afectadas en gran parte del país.