
María Alexandra Gómez confirmó que pudo hablar con su esposo por primera vez desde diciembre de 2024. Gallo participa de una huelga de hambre masiva junto a otros 200 presos políticos.
Luego de 445 días incomunicado, el gendarme argentino Nahuel Gallo logró contactarse con su familia desde la prisión de El Rodeo I, ubicada en las afueras de Caracas.
Su esposa, María Alexandra Gómez, confirmó la noticia este jueves a través de sus redes sociales, tras vivir meses de incertidumbre sobre el estado de salud del cabo primero de la Gendarmería Nacional: "Después de 445 días me volvió el alma al cuerpo. Nahuel me llamó, Nahuel llamó para decirme que seguía fuerte. Que nos necesitaba fuertes. Lo queremos libre, necesita estar con su familia", expresó la mujer.
El contacto se produjo en un contexto de extrema tensión dentro del penal venezolano. Desde el viernes pasado, Gallo se sumó a una huelga de hambre masiva iniciada por más de 200 presos políticos. La medida de fuerza busca presionar por la celeridad en los procesos de liberación, los cuales han avanzado muy lentamente desde que el Gobierno venezolano anunciara medidas de reconciliación a principios de año. A pesar de la reciente aprobación de una ley de amnistía, muchos detenidos, especialmente los militares acusados de terrorismo, han quedado excluidos de los beneficios, lo que motivó el inicio de la protesta.
Nahuel Gallo fue arrestado el 8 de diciembre de 2024 en el paso fronterizo de San Antonio del Táchira. En aquel momento, el gendarme intentaba ingresar a Venezuela como particular, con toda su documentación en regla, para visitar a su pareja y a su hijo pequeño. Desde su detención, ha permanecido bajo custodia sin acceso a una defensa privada ni visitas familiares, situación que sus allegados y diversos organismos califican como una detención arbitraria y desaparición forzada.
La situación en El Rodeo I es seguida de cerca por activistas de derechos humanos, quienes reportaron que las autoridades suspendieron las visitas durante el último fin de semana a raíz de la protesta. Aunque algunos familiares de detenidos que no participan de la huelga pudieron ingresar brevemente, a la familia de Gallo se le negó el acceso bajo el argumento de su participación activa en la medida de fuerza. Su suegra, Yalitza del Valle García, quien recientemente expuso el caso ante la Asamblea Nacional venezolana, señaló que esta vez la huelga es generalizada entre los detenidos políticos.
La lucha de la familia por la libertad del gendarme continúa sumando reclamos internacionales. La defensa insiste en que el proceso judicial carece de garantías y que las acusaciones de terrorismo no tienen un sustento legal. Mientras tanto, la corta comunicación por teléfono de este jueves llevó un alivio momentáneo para su entorno, que sigue exigiendo su liberación inmediata para que pueda regresar a la Argentina junto a sus seres queridos.