Un mensaje publicado por Donald Trump en redes sociales, junto a una bandera estadounidense y un mapa venezolano, generó posiciones encontradas y reacciones inmediatas en Caracas respecto a la soberanía de la nación sudamericana
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, generó una fuerte controversia internacional tras reafirmar su intención de considerar a Venezuela como el posible estado número 51 de la Unión.
El mandatario compartió una imagen en su red social (Truth Social) que muestra el mapa de Venezuela cubierto por la bandera estadounidense bajo el lema "51st State".
La foto que subió Trump también fue publicada por la cuenta oficial de X (ex Twitter) de la Casa Blanca.
En declaraciones recientes a medios como americanos, Trump calificó la idea como algo que está "considerando seriamente". Sus principales argumentos se centran en el valor estratégico y económico de la región:
La respuesta oficial no tardó en llegar. La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, rechazó categóricamente la sugerencia desde La Haya.
"Eso nunca se habría considerado. Si hay algo que tenemos los venezolanos y las venezolanas es que amamos nuestro proceso de independencia y a nuestros héroes", declaró Rodríguez a la prensa.
A pesar de que las relaciones diplomáticas se han restablecido y existe una cooperación activa para revitalizar la industria petrolera, el gobierno interino mantiene que la soberanía e integridad nacional no están en discusión.
Rodríguez, quien asumió el poder en enero tras la destitución y captura de Maduro, ha supervisado un proceso de deshielo diplomático con Washington. Bajo su gestión, sectores clave de la economía venezolana, como el minero y petrolero, han reabierto a la inversión extranjera, especialmente de compañías estadounidenses. No obstante, la presidenta interina subrayó la defensa de la soberanía nacional: “Nuestra historia es una historia de gloria de hombres y mujeres, que dieron su vida por hacer de nosotros, no una colonia, sino un país libre”.
Expertos legales señalan que, según el Artículo IV de la Constitución de los Estados Unidos, el presidente no tiene la facultad de declarar nuevos estados de forma unilateral. Cualquier admisión de un nuevo estado requiere obligatoriamente la aprobación del Congreso.
Además, la jurisprudencia histórica sugiere que el territorio en cuestión debería dar su consentimiento expreso, algo que actualmente parece improbable dada la postura de las autoridades venezolanas.