En su viaje a Perú, se vivió un momento extraño con el Papa Francisco. Es que durante uno de los traslados, el Sumo Pontífice debió cambiarse de auto repentinamente en el marco de un fuerte operativo de seguridad.
Mientras iba por una avenida que une el aeropuerto con el centro de Lima, el auto en el que se trasladaba el máximo exponente de la Iglesia Católica frenó su marcha, y se bajó del vehículo. Rápidamente, la custodia se desplegó por los alrededores y el Papa se subió a otro coche para continuar su recorrido.
Todos los autos se detuvieron entre el revuelo de los equipos de seguridad y se pudo ver al Santo Padre descender de su vehículo, entrar en otro distinto y volver a cambiarse a un tercer auto, un modelo similar al Fiat 500 que lo trasladaba originalmente.
Si bien en un primer momento se sospechó que podía haber sido una maniobra como parte de un operativo de seguridad, más adelante fuentes del Vaticano confirmaron que el auto había pinchado una rueda y que por eso se procedió a trasladar al máximo exponente de la Iglesia en otro vehículo.
Vale decir que a un día de su llegada, más de 16.000 policías extreman las medidas de seguridad en las ciudades de Lima, Trujillo y Puerto Maldonado.
Según la prensa, una monja de la Nunciatura Apostólica recibió hace unos días una llamada telefónica de una mujer desconocida, quien le dijo que el papa iba a sufrir un ataque terrorista durante su visita a la ciudad de norteña de Trujillo el sábado. La policía ha tomado con cautela la llamada y hace investigaciones.
“Hay varias amenazas no como terroristas, pero sí a través de redes y se está analizando con personal de inteligencia y acciones de la dirección contra el terrorismo”, dijo el jefe de la región policial de Trujillo, general César Vallejos.
La policía empezó a redoblar las medidas de seguridad en templos católicos y locales públicos en Lima, Puerto Maldonado (en la Amazonía) y Trujillo que serán visitas por el Papa. A ellos se sumarán un equipo de francotiradores que se instalarán en los edificios.
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