Al difundido escándalo que el Concejo Deliberante vivió en la apertura de las sesiones ordinarias en abril -cuando hubo un enfrentamiento a golpes entre dirigentes de distintos sectores- le ha seguido este año una bochornosa y silenciosa situación: casi 120 días sin reuniones.
Recién el próximo miércoles el organismo al que acuden los vecinos para plantear distintas inquietudes se volverá a reunir, quebrando la inacción que se agudizó después de la sesión del 30 de mayo, ya que esta será recién la tercera.
“La responsabilidad de que el Concejo haya estado cerrado durante el invierno es del oficialismo”, señalan desde la oposición, recordando que con 14 integrantes, el bloque del Frente Para la Victoria (FpV) es el que maneja los tiempos del Legislativo, frente a los 10 concejales de la oposición distribuidos en tres bloques.
Vecinos perjudicados
La sequía de sesiones tiene consecuencias directas para los vecinos. Hay numerosos jubilados que por razones económicas no han podido pagar las tasas municipales y esperan sin éxito que el Concejo apruebe la condonación de la deuda, un trámite casi administrativo.
Por otra parte, la Provincia está esperando que los concejales aprueben la sesión de predios para la construcción de escuelas, para las que ya están los recursos y la planificación respectiva.Y las empresas de servicios, como Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA), EDENOR o Gas Natural, aguardan en vano la autorización legislativa para que poder trabajar en las calles y extender las redes que significarán un beneficio para los matanceros.
Fuentes de la oposición aseguraron a este medio que la excusa del oficialismo para tener el recinto de sesiones más de 100 días bajo llave es “que este es un año electoral”, por lo que temen que tras la tercera reunión del año convocada para el miércoles, no se realice ninguna hasta noviembre.
“El reglamento del Concejo establece dos sesiones por mes, entre marzo y noviembre, por lo que a esta altura del año ya deberían haberse realizado 13 reuniones. Pero sólo se hicieron 2. La consecuencia es que los vecinos que han realizado presentaciones por distintas inquietudes no han tenido respuesta”, agregaron.
La falta de sesiones tiene otra repercusión, de carácter interno. “Siempre se dice que el verdadero trabajo del Concejo es a través de las distintas comisiones de trabajo. Pero la tarea de las mismas es paupérrima; por ejemplo, ayer se realizó el primer encuentro del año de la Comisión de Salud Pública”, confiaron a este medio.
La queja de los vecinos ante los ediles a los que han acudido por temas que requieren urgente solución -como la construcción de una zanja para evitar el anegamiento de un barrio- llevó a varios legisladores a transmitir el reclamo directamente a los funcionarios, al no poder hacerlo en el recinto.