La colisión entre un tren y un auto, en el paso vehicular de la calle Soler, reavivó una vieja polémica por barreras trabadas y conductores irresponsables.

El accidente ocurrido ayer en las vías de la Línea Sarmiento en Ramos Mejía -que por poco no fue tragedia- puso de relieve el peligro que representan los cruces con el ferrocarril.

Y mientras los conductores atribuyen el riesgo a los problemas que presentan las barreras, los trabajadores ferroviarios responsabilizan a quienes manejan “en forma irresponsable, ya que no respetan ni siquiera las indicaciones de los banderilleros que hay en cada paso a nivel”.

La colisión se registró a las 5.50 de la mañana en el cruce ubicado a la altura de la calle Soler-Necochea, a 100 metros de la estación Ramos Mejía en dirección a Haedo, cuando un automóvil conducido por una mujer intentó cruzar las vías con las barreras bajas segundos antes del paso de un tren. La formación procedente de Moreno y con destino Once lo embistió, y lo desplazó hacia la izquierda, por lo que el vehículo no sufrió daños, pero la conductora sólo contusiones.

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Advertencia de banderillero

Según detalló Trenes Argentinos Operaciones, al momento del hecho, también estaba presente personal banderillero advirtiendo con el silbato el paso del tren, que no fue tomado en cuenta por la conductora. En el caso intervino la Fiscalía 11 de La Matanza.

Como a esa altura hay vía cuádruple, el servicio de trenes no se interrumpió, por lo que las formaciones, en vez de circular como lo hacen habitualmente por la vía general descendente, lo hicieron por la local descendente, y en consecuencia no se detuvieron durante un tiempo en Ramos (cuyo andén central fue parcialmente demolido) y Liniers (donde el andén central fue demolido por completo).

En la zona de Ramos hay 7 cruces a nivel, ubicados a la altura de Chile-Medrano, Pastor Obligado-Urquiza, Soler-Necochea, Güemes, Monteagudo, Carlos Calvo y Colombres, y especialmente en los tres últimos, las barreras quedan frecuentemente trabadas en baja.La situación genera la bronca de los conductores, ya que aunque los banderilleros con que cuenta cada paso autorizan el avance, se vuelve todo más lento y se generan importantes esperas. La única alternativa es el puente ubicado en el límite con Tres de Febrero, de la avenida República-Díaz Vélez, con accesos complicados y que se encuentra saturado por el tránsito.

De hecho, hoy en la madrugada quedaron trabadas en baja las barreras de los cruces de Monteagudo y Colombres, y a las 10.30 se tomó la decisión de clausurarlos.Banderilleros consultados por este medio apuntaron que “corremos riesgos concretos, porque hay conductores que aún con las señales fonoluminosas, los brazos de las barreras bajas y nosotros con una bandera roja y un silbato advirtiendo la cercanía de un tren, intentan avanzar, en una actitud irresponsable, directamente suicida”.

Añadieron que “hay compañeros que han sido atropellados; un camión que enganchó una barrera, que es flexible, hizo que la misma actuara como un látigo y le rompió el tabique nasal a una banderillera que tuvo que someterse a una operación. Además, recibimos insultos de todo tipo, cuando cuidamos que no sufran un accidente”.

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