Javier Milei reconoció que la economía crece menos de lo que esperaba y que la inflación desciende a un ritmo más lento del deseado, aunque atribuyó las dificultades a factores externos.
El presidente Javier Milei admitió que la economía argentina no avanza al ritmo que esperaba y que la inflación desciende más lentamente de lo deseado, aunque defendió los resultados de su gestión. Al mismo tiempo, minimizó las diferencias políticas con Patricia Bullrich y volvió a lanzar fuertes ataques contra periodistas que investigaron el caso $Libra, luego del fallo judicial favorable al mandatario.
Durante una extensa entrevista radial con el relator deportivo Gabriel Anello, el jefe de Estado repasó distintos temas de la agenda política nacional e internacional, desde la situación económica hasta sus relaciones con dirigentes aliados y sus recientes enfrentamientos con los presidentes de España y Brasil.
“Me gustaría que la economía creciera más y que la inflación bajara más rápido”, reconoció Milei, en una de las principales definiciones de la conversación. Sin embargo, sostuvo que su administración está haciendo “lo mejor que podemos” y defendió la política económica aplicada desde su llegada a la Casa Rosada.
“Nadie me puede decir que no bajamos la inflación”, afirmó el mandatario, aunque admitió que la actividad económica perdió dinamismo y que el proceso de desaceleración de los precios no avanza con la velocidad que pretendía.
En ese sentido, atribuyó parte de las dificultades a factores internacionales. “Estamos creciendo, pero también es cierto que atravesamos una situación complicada de un shock externo negativo”, explicó, en referencia a la crisis en el estrecho de Ormuz y sus consecuencias sobre la economía mundial.
El Presidente también abordó las tensiones dentro del espacio oficialista y sus vínculos con dirigentes que acompañaron políticamente a su administración.
Consultado sobre las expresiones de diferenciación política de Patricia Bullrich, actualmente senadora y jefa del bloque oficialista, Milei descartó que exista una ruptura. Ante la pregunta de si la exministra continuaba siendo una “soldado” de su Gobierno, respondió: “Absolutamente”.
Distinta fue su respuesta respecto de Mauricio Macri. El mandatario reconoció que actualmente no mantiene conversaciones con el expresidente, aunque aseguró que entre ambos persiste una buena relación.
Para Milei, buena parte de las versiones sobre supuestas internas son impulsadas por medios de comunicación que buscan instalar la idea de un eventual “mileísmo sin Milei”. En ese contexto, volvió a cuestionar duramente a sectores del periodismo.
Uno de los tramos más fuertes de la entrevista estuvo dedicado a la causa $Libra, después de que el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi dictara una resolución favorable al Presidente en la investigación por la presunta estafa vinculada con la criptomoneda.
Milei anticipó que analizará con sus abogados la posibilidad de iniciar acciones legales contra periodistas y medios que investigaron el episodio, a quienes acusó de haber desarrollado una campaña para perjudicar su imagen.
“Esto es un escándalo de una gravedad enorme, de proporciones mayúsculas”, sostuvo el mandatario, quien aseguró que durante la investigación se difundieron informaciones falsas en su contra.
“Me estuvieron ensuciando un año, ocho meses y nueve días”, afirmó, antes de dirigir sus cuestionamientos contra el diario La Nación, su directivo Fernando Saguier y el periodista Hugo Alconada Mon.
El Presidente también criticó la creación de una comisión investigadora del caso en el Congreso, al considerar que representa una intromisión del Poder Legislativo en las atribuciones de la Justicia.
“¿Desde cuándo tiene que dedicarse el Congreso a investigar? Es un avance de los poderes respecto a la Justicia, es un disparate institucional”, manifestó.
Aunque inicialmente planteó la posibilidad de demandar a los periodistas involucrados, posteriormente aclaró que todavía debe evaluar esa decisión con sus asesores legales.
En materia internacional, Milei volvió a cuestionar al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, después de la polémica generada durante su reciente visita a Madrid.
“Sánchez es como un kirchnerista, pero con las restricciones de la Unión Europea”, afirmó, y reiteró sus acusaciones contra el dirigente socialista.
También rechazó las críticas por no haber mantenido encuentros con los principales referentes de la derecha española. “Solo un imbécil cree que fui a buscar una foto”, expresó, al explicar que su viaje tuvo como objetivo promover las ideas del liberalismo.
El mandatario también renovó sus ataques contra el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien calificó de “ladrón, mentiroso y corrupto”, en medio de la campaña electoral de Brasil.
Además, manifestó su respaldo al senador Flávio Bolsonaro y consideró que una eventual victoria del dirigente favorecería una mayor apertura de la agenda liberal dentro del Mercosur.
En el plano político local, Milei se mostró confiado respecto de las elecciones presidenciales del próximo año y volvió a plantear la necesidad de derrotar electoralmente al kirchnerismo.
“El kirchnerismo hizo un daño cultural enorme, y por eso es tan importante derrotarlo en las urnas el año próximo”, sostuvo.
El Presidente insistió en que su administración mantendrá el rumbo económico y político, pese a las dificultades actuales, y reivindicó los principios del liberalismo como eje de su gestión.
Así, entre el reconocimiento de una economía que avanza por debajo de sus expectativas, la defensa de sus aliados y una nueva ofensiva verbal contra la prensa y sus adversarios, Milei ratificó su estrategia política de cara al último tramo de su mandato y a la disputa electoral de 2027.
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