Según precisó la representante de la CGRA, Verónica Wejchenberg, un estudio elaborado por el propio organismo arrojó que en los últimos meses echaron a 3 mil trabajadores “por goteo”.
Wejchenberg explicó que a esta cifra hay que sumarle los empleados que quedaron sin su fuente de trabajo a raíz del cierre de diferentes fábricas por falta de producción.
Lejos de acercar una ayuda, la representante contó a SN Online que el intendente Ramiro Tagliaferro decidió reemplazar a los proveedores moronenses con los que trabajaba desde hace años y contratar compañías de otros municipios.
En caso de declararse, la emergencia implicaría la “reducción de las alícuotas municipales para empresas en situación de crisis y/o extensión de los plazos de pago, la implementación de una Moratoria para las deudas Municipales contraídas hasta el 31/03/2017, condonación de multas y del 50 por ciento del interés cobrado habitualmente; iniciar un registro de empresas e indicar las que se encuentran en situación de emergencia; garantizar desde el gobierno municipal el “compre local” para las compras y contrataciones por parte del municipio, priorizando a las PyMEs radicadas en el distrito”.
Además, solicitaron “el acompañamiento a las PyMEs locales frente a grandes empresas de servicios; generar un espacio de articulación para realizar presentaciones a nivel provincial y nacional de la situación de cada distrito y la creación de un consejo de Monitoreo de la actividad productiva y comercial formado por representantes de poder ejecutivo municipal, nacional y provincial”.
El pedido de los productores fue escuchado por los concejales del Frente para la Victoria y del Frente Renovador, que se comprometieron a elaborar un proyecto que les permita abrirse camino entre la creciente inflación y el aumento de los servicios.