Con la misión de “sacar a los chicos de la calle”, la Asociación Civil Prohibido Olvidar Lautaro -entidad creada en honor a Lautaro Juárez (16), víctima de una picada mortal en Haedo- funciona desde hace dos años en Villa Udaondo -distrito de Ituzaingó-, recibiendo en su merendero a niños carenciados de la zona.
“La organización la organicé cuando estaba re mal, con una depresión. Mi hijo falleció el 5 de abril de 2015 y yo la inauguré el 6 de septiembre de ese mismo año. Lo hice por la memoria de él”, explicó al Suplemento Noroeste María Angélica Guaraz, mamá de Lautaro, quien tras la muerte del menor decidió fundar la asociación para ayudar a los pibes de Barrio Nuevo.
En ese punto, la vecina de Ituzaingó contó que, semanas después del incidente con Lautaro, abrió las puertas de su casa y, en un primer momento, llevó a cabo reuniones con la comunidad del lugar.
Tiempo más tarde, los encuentros derivaron en proyectos solidarios, que terminaron desembocando en la creación de un merendero infantil en la propia casa de Guaraz (en Fitz Roy 4178), espacio que actualmente ofrece contención a 36 chicos de Villa Udaondo de entre 2 y 12 años.
”El objetivo final de la asociación es sacar a los chicos de la calle, para que no se droguen. Antes de que me pasara esto, yo tuve muchas capacitaciones; soy ‘manzanera’ desde hace 20 años en Ituzaingó, y trabajé mucho con la red social de la comunidad de la zona”, indicó la titular de la entidad solidaria.
”Acá en el barrio hay muchas necesidades, hay muchos chicos que se drogan, y bueno, quería ayudar a los jóvenes y brindarles atención”, agregó la mamá de Juárez, quien destacó que la entidad recibe el apoyo de diferentes parroquias y del municipio de Ituzaingó, a través del envío de raciones de alimentos.