Las pruebas parecían determinantes, sobre todo las pericias que casi descartaban la posibilidad de un suicidio, pero el Tribunal Oral Criminal Nro. 4 de La Plata se pronunció por la absolución de los dos acusados por el homicidio de una agente de la Policía bonaerense y por lo tanto, en un juicio que se desarrolló 16 años más tarde del hecho, la muerte de la joven Valeria Alejandra González resultó “autoinfligida” para los jueces. Todo apunta a que tanto la Fiscalía, como la abogada de la familia de la víctima apelarán este fallo, cuyos fundamentos todavía no se dieron a conocer, ante la Cámara de Casación Penal.
Aquel indicio sobre el sobreseimiento a tres efectivos, imputados por alterar pruebas en la instrucción del caso, había quedado en el olvido, pero ahora reapareció con fuerza, cuando se conoció el veredicto absolutorio que benefició al oficial Juan Carlos Veck y a la sargento Débora Ruth Vizcarra, al término del debate oral y público por el crimen de la agente Valeria González, de entonces 23 años y que cumplía funciones en la comisaría 8va. de La Plata.
Para los magistrados Carmen Palacios Arias, Ezequiel Medrano y Andrés Vitali, por unanimidad, los dos policías son inocentes por la muerte de su colega y por lo tanto, ya no deberán cumplir el arresto domiciliario y hasta podrían solicitar su reintegro a la fuerza, de la que nunca fueron exonerados y solo estaban en disponibilidad preventiva.
Según habrían considerado, González se disparó en la cabeza, aquel 25 de septiembre de 2001, quitándose la vida en la calle 1, entre 518 y 519, en la localidad de Ringuelet.
“Con la prueba producida, se determinó que la muerte, de quien en vida fuera Valeria González, se produjo por un disparo autoinfligido”, se leyó en la parte resolutoria de la sentencia, ante el estupor de los familiares de la víctima y la conmoción de los allegados de los acusados, quienes al pronunciar sus últimas palabras, manifestaron “ser inocentes”.
En sus alegatos, la fiscal Florencia Budiño había solicitado 15 años de prisión para Veck y Vizcarra (por entonces, novio y amigo de la víctima, además de compañeros de trabajo) por el delito de “homicidio simple calificado” y la abogada Rosario Burlando, en representación del particular damnificado, pidió que la pena se extendiera a 22 años de cárcel, teniendo en cuenta ciertos agravantes.
Los letrados defensores Juan Carlos Barragán (por la sargento) y Daniel Apaz y Adrián Fernández Koenig (por el oficial) se manifestaron por la absolución, haciendo hincapié en las irregularidades en la investigación.
Esa que demoró muchos años en establecer que “un hombre, con la participación de una mujer, efectuó en el interior de un Chevrolet Corsa un disparo de arma de fuego que impactó en el cráneo de González, provocándole la muerte”, de acuerdo a las constancias de la elevación a juicio de la causa, Ahora, luego de dos postergaciones del debate por cuestiones burocráticas y un proceso que se extendió a lo largo de un mes, los acusados fueron absueltos, en un fallo de primera instancia que refiere a un suicidio
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