Un profesor de Inglés y estudiante de Historia fue asesinado de un balazo en el ojo izquierdo al forcejear con uno de los delincuentes que intentaron robarle la moto que se había comprado la semana pasada, en la localidad bonaerense de Gregorio de Laferrere, partido de La Matanza.
El crimen fue cometido alrededor de las 22.30 del martes, en la puerta de una vivienda situada en Encina al 2400, entre Piedra Buena y Zapata, donde la víctima, identificada por la Policía como Maximiliano Gabriel Taranto (28), residía junto a su familia.
Según las fuentes, Taranto acababa de llegar de la facultad donde cursaba la Licenciatura en Historia cuando fue sorprendido por dos jóvenes de unos 25 años, que iban armados y se movilizaban en una moto tipo Scooter.
En esas circunstancias, Taranto, que trabajaba como profesor de inglés, forcejeó con uno de los “motochorros” para evitar el robo y recibió un disparo en el rostro, dijeron los informantes.
“Nosotros estábamos adentro, en casa, vivimos en el fondo y nos vinieron a avisar que le había pasado algo a mi hijo, así que salimos corriendo”, contó a la prensa Marcelo Taranto, padre de Maximiliano.
De acuerdo al hombre, su hijo estaba “tirado contra un árbol, con un tiro en la cabeza”, junto a su moto y con todas sus pertenencias, por lo que los delincuentes escaparon sin robarle nada.
“Cuando lo levanté, le saqué el casco y tenía destrozada la cara. Lo cargamos como pudimos en el auto y mis sobrinos lo llevaron a la salita del barrio”, relató Marcelo, entre lágrimas. Las fuentes señalaron que la víctima fue trasladada hasta el Hospital Teresa Germani, de Gregorio de Laferrere, adonde arribó muerto. “Me desfiguraron a mi bebé. Lo dejaron tirado con la mochila, el teléfono celular, la billetera y todas sus pertenencias, no le robaron nada. Mi hijo intentó mandarle un mensaje a la novia pero no sabemos nada más”, manifestó Marcelo.
Según el hombre, “era normal” que su hijo llegase a la casa “a esa hora” porque era cuando terminaba de estudiar, y que “tenía una moto nueva que se había comprado la semana pasada y la usaba para ir y venir de trabajar y de estudiar”.
“Él había sacado una moto nueva y la novia lo estaba ayudando a pagarla. Todavía estaba sin patentar y sin seguro”, precisó Marcelo y, con la voz entrecortada por el llanto, agregó: “Lo mataron como a un perro”.
Junto al hombre se encontraba Cristian, hermano de Maximiliano y quien al momento del asalto estaba trabajando como chofer de una línea colectivos de la zona y fue alertado de lo ocurrido por uno de sus primos que se encontraba en la casa de la familia y fueron los primeros en salir a la calle a auxiliar a la víctima.
“No tenemos ni una información de la Policía. Lo mataron de un balazo en el ojo izquierdo”, contó el joven y detalló que su hermano “tenía el casco puesto pero como no bajaba el visor” del mismo “se ve que al forcejear le entró el balazo justo por ese lado”.
Cristian también dijo creer que su hermano “se resistió porque él era una persona a la que le gustaban las cosas justas y no iba a dejar que se lleven algo que consiguió con tanto sacrificio” en referencia a la moto.
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