Antonio fue sorprendido por chicos de entre 17 y 20 años cuando iba a subirse a la camioneta de reparto y lo tiraron al piso para luego golpearlo con palos y fierros en el ojo y en la nuca. Fue en el local Il Panettone, ubicado en Lavalle 620, entre Alem y Rivadavia.
"Logré gritar, la empleada que salía llamó a los panaderos que estaban adentro, salieron todos y los chorros se dieron a la fuga. Cuando me tiraron al piso alcanzaron a revisarme los bolsillos y sacarme algo de dinero", contó en diálogo con Crónica TV.
La víctima se quejó de que la Policía tardó en llegar pese a que la comisaría primera de Quilmes se encuentra a cuatro cuadras del local.
"Están todos drogados, porque no son normales. Si llego a tener un arma, les tiro, para ser honesto. Ya que no les tira la Policía...", se indignó Antonio, quien consignó: "Ya habían asaltado como tres veces más, de las cuales una los agarraron porque mandamos el video a los medios".
Internado, en reposo y con estudios por realizarse, el hombre hizo un llamado a las autoridades: "Que se pongan las pilas, si en Quilmes ya sabemos quiénes son los chorros. Cuiden al que labura. Parece que no. Yo lo siento mucho...".
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