Una mujer de 41 años y su hijo de siete fueron sin vida en un hotel tras no responder al check out. Ambos eran buscados por sus familiares desde el jueves. La Justicia investiga las causas del hecho.
Una mujer de 41 años y su hijo de 7 fueron encontrados muertos este mediodía en la habitación de un hotel del barrio porteño de Recoleta, donde se habían hospedado la noche anterior. Ambos eran intensamente buscados por sus familiares desde el jueves.
El hallazgo se produjo en el hotel Ker, ubicado en Marcelo T. de Alvear al 1300, luego de que el gerente del establecimiento alertara a la Policía al notar que los huéspedes no habían realizado el check-out ni respondían a los llamados desde la habitación. Al ingresar, el personal encontró a la mujer y al niño sin vida en el interior de la bañera.
Según el parte policial al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, no se detectaron signos de violencia ni ingresos forzados, y la habitación no se encontraba revuelta. Ante esa situación, efectivos de la Policía de la Ciudad, Bomberos y personal de la Unidad Criminalística trabajaron en el lugar para realizar los primeros peritajes.
Las víctimas fueron identificadas como Gisela Mercedes Yurka, de 41 años, y su hijo Gabriel Saru Ovejero, de 7. Ambos eran argentinos y residían en el barrio Independencia, en la localidad bonaerense de González Catán. Yurka era docente y había trabajado en distintas instituciones educativas, entre ellas la Asociación Civil Hogares del Espíritu Santo, el Colegio San Mauricio y el Instituto Nuestra Señora del Hogar.
El ex marido de la mujer se presentó en el hotel tras conocerse el hallazgo y fue acompañado por personal policial al ingresar al lugar. Asimismo, el gerente y empleados del hotel deberán prestar declaración en el marco de la investigación.
La causa quedó a cargo de la Fiscalía Criminal Correccional N°59, conducida por Laura Belloqui, que dispuso labrar actuaciones por averiguación de causales de muerte mientras se aguardan los resultados de las pericias para determinar qué ocurrió dentro de la habitación.