Un ambulanciero aseguró haber escuchado tres gritos de un niño horas después de la desaparición. Dos investigadores de la PFA descartaron que Loan se haya perdido solo.
El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña sumó nuevos elementos durante su última jornada, con testimonios que volvieron a poner el foco en lo ocurrido durante las primeras horas de la búsqueda del niño, desaparecido el 13 de junio de 2024 en la localidad correntina de 9 de Julio.
Uno de los testimonios más relevantes fue el de Abundio Escobar, chofer de una ambulancia del hospital local y vecino de la zona. El hombre aseguró que, alrededor de las 17.30 de aquel día, escuchó tres gritos "ahogados", similares a los de un niño pequeño, mientras regresaba de una zona de forestación.
Según relató ante el tribunal, los sonidos le llamaron la atención porque parecían provenir de una persona a la que le estaban tapando la boca. Escobar explicó que no pudo determinar con certeza de dónde venían ni quién los había emitido, aunque descartó inicialmente que se tratara de animales.
El testigo también señaló que en ese momento había vecinos recorriendo el campo en busca de animales y admitió que los gritos podrían haber correspondido a alguno de los hijos de las familias de la zona. Sin embargo, por las características del sonido, decidió informar lo ocurrido a los bomberos voluntarios que participaban del operativo para encontrar a Loan.
Durante su declaración, Escobar también reconstruyó algunos movimientos que observó ese día. Dijo haber visto pasar la camioneta Ford Ranger vinculada a Carlos Pérez y Victoria Caillava en dirección a la casa de la abuela de Loan y luego volver hacia 9 de Julio.
El hombre contó además que, durante los rastrillajes realizados esa misma noche, observó a Antonio Benítez, pareja de Laudelina Peña, bajar de una camioneta, abrir una tranquera y correr hacia el monte. Al día siguiente, según su relato, recorrió a caballo el sector donde había escuchado los gritos, aunque no encontró elementos que permitieran determinar qué había sucedido.
Antes del testimonio del ambulanciero declararon dos investigadores de la Policía Federal Argentina (PFA) que participaron del análisis de la desaparición. Ambos coincidieron en una conclusión: Loan no pudo haberse alejado por sus propios medios sin que alguien lo advirtiera.
El comisario Marcelo Daniel Román, jefe de la División Antisecuestros, explicó que el análisis de la geografía de la zona permitió descartar que el niño hubiera desaparecido de manera espontánea. Según sostuvo, para llegar desde el lugar donde fue visto hasta sectores cercanos a las rutas 123 o 12 habría tenido que atravesar espacios en los que su presencia podría haber sido detectada.
Román también cuestionó cómo se desarrollaron las primeras horas de la búsqueda y consideró que debió implementarse un operativo cerrojo de inmediato. Además, mencionó que los investigadores encontraron información eliminada y períodos de inactividad en los teléfonos de algunos de los acusados, entre ellos Pérez y Caillava.
El jefe policial tampoco descartó que Loan pudiera haber sido embestido por una camioneta. En ese sentido, recordó que el vehículo Ford Ranger relacionado con Pérez y Caillava presentaba abolladuras y rastros de sangre humana, elementos que fueron incorporados al análisis de la investigación.
A su turno, Maximiliano Aciares, integrante del Departamento de Trata de la PFA, coincidió con la hipótesis de que el niño fue retirado del lugar. Tras analizar la causa y más de 80 teléfonos celulares, sostuvo que no encontró elementos suficientes para afirmar que Loan haya sido víctima de una red de trata de personas.
El investigador fue contundente al señalar que, desde su perspectiva, Loan fue extraído del paraje El Algarrobal y trasladado, aunque aclaró que no podía determinar hacia dónde ni quiénes participaron de ese supuesto desplazamiento.
Otro de los elementos mencionados durante la audiencia fueron las pericias odorológicas. Según Aciares, los análisis detectaron olor de Loan en un Ford Ka vinculado a Caillava y Pérez, pese a que, de acuerdo con la investigación, ese vehículo no habría estado en el campo el día de la desaparición.
Mientras avanza el juicio, el tribunal también resolvió modificar la modalidad del próximo testimonio de Ramón Dupuy, abuelo de Lucio Dupuy. Estaba previsto que declarara por videoconferencia, pero finalmente deberá hacerlo de manera presencial a pedido de una de las partes.
La declaración de Dupuy apunta a establecer si mantenía algún tipo de vínculo con personas involucradas en una causa paralela relacionada con el supuesto desvío de la investigación por la desaparición de Loan.
En la causa principal están acusados Carlos Pérez, Victoria Caillava, Laudelina Peña, Antonio Benítez, Mónica Millapi, Daniel "Fierrito" Ramírez y Walter Maciel, entre otros. La investigación continúa mientras el tribunal analiza los testimonios y las distintas pruebas incorporadas al expediente.
comentar