La despojada estructura de cemento contrasta con un entorno en el que abundan el verde de la agreste vegetación -más intenso por la lluvia- y el gris de los árboles que desnudó el otoño. La casa quedó a medio construir. Una ventana tapiada, en la planta alta, parece ocultar el único lugar de cobijo. Un espacio al que se accede con una escalera de madera, apoyada en la losa. No hay paredes ni puertas.
Allí, cinco hermanitos -un bebé de apenas diez días y los otros de entre 3 y 12 años- le hacen frente al abandono, sin calzado ni ropa de abrigo, en medio del bosque de la Reserva Natural de Punta Lara, que empieza a tornarse gélido.
Según algunos lugareños, es una odisea que viven cada vez que su madre y su pareja salen a “pedir en los trenes”. Una pesadilla que, pese al escenario amenazante, tuvo un buen desenlace, porque a raíz de una denuncia al 911, los cinco chicos fueron rescatados por efectivos policiales. Y se encuentran bien.
Carlos Dabalioni, subsecretario de Derechos Humanos del municipio de Ensenada, informó que tanto la madre de los menores, una mujer de 36 años, como su pareja, un joven de 22 que es el padre del bebé, ya fueron ubicados y se presentaron en el hospital al que fueron trasladados los hermanitos.
Los chicos fueron llevados al Hospital Cestino, donde se constató que están en "perfecto estado de salud", pese a lo cual se decidió dejarlos internados para someterlos a estudios.
El director del hospital, Jorge Gutiérrez, informó que "los chicos están nutridos" y en general presentan un buen estado de salud. Se trata de un bebé de apenas diez días (que había nacido en esa misma institución), y cuatro niños de 3, 6, 7 y 12 años, que se encontraban en una vivienda muy precaria en una estructura abandonada, a medio construir y sin ventanas, en la zona de bosques preservada de la localidad de Punta Lara, partido de Ensenada.
Los chicos "carecían de calzados y ropa de abrigo" para una noche fría como la de la víspera, indicaron los policías. Una de las policías que participó del rescate, Silvana Acuña, narró que en la ropa del bebé "había hormigas y el chiquito tenía toda la piel como ajada".
La policía Acuña dijo que algunos lugareños que se acercaron al observar el despliegue policial afirmaron que era habitual que los chicos estuvieran solos durante el día.
Según explicó Carlos Dabalioni a la señal TN, por lo que se logró establecer "era habitual" que la madre y su pareja dejaran solos a los menores, al cuidado del más grande, mientras ellos "salían a pedir en los trenes". "Los padres padecen una adicción, según los dichos de la abuela", indicó el funcionario.
Dabalioni informó que "los chicos están escolarizados y al menos hasta la semana pasada acudieron regularmente", e indicó que aún no se resolvió si serán reintegrados a sus padres. Precisó además que la denuncia sobre el presunto abandono de los chicos fue formulada al 911 por una vecina, quien luego acompañó el traslado de los menores al hospital junto a la abuela del bebé.
La comisario Norma Caballero, de la Comisaría de la Mujer, indicó que la madre y los hermanitos viven en el lugar donde fueron hallados, un sector de difícil acceso por el barro y la vegetación, desde hace aproximadamente seis meses, tras llegar provenientes de Florencio Varela.
Tras la difusión de la noticia, una importante cantidad de personas se acercó al Hospital Cestino para solidarizarse con los chicos y donar distintos elementos. “La gente es muy solidaria, pero queremos decirle que acá a los chicos ya no les hace falta nada y no tenemos capacidad para guardar todo lo que se aporta”, expresó Gutiérrez.i