LEA MÁS: Molina es el único acusado de asfixiar y matar al nene, a quien abandonó a la vera del río Neuquén el
10 de febrero de 2015. "No entendía nada, no entendía por qué se me acusaba", repite Juana. "Creo que cada cosa que fui viviendo me hizo fuerte para estar acá. Hoy siento justicia", aseguró.
"Mi hijo", fue su respuesta, directa y concreta, al consultarle sobre qué es lo que tuvo en mente para mantenerse en pie en la cárcel.
"La verdad es que fue dificilísimo estar sola y recibir la noticia de que le quitaron la vida a tu hijo", recordó, y lo definió como un momento desesperante. "No puedo perdonar que no me hayan dejado ir a darle el último adiós", contó mientras sus lágrimas caían en silencio.
Sobre el día en que ocurrió el crimen, aseveró "fui amenazada, tenía miedo de Molina (su ex pareja, quien confesó el crimen), sentí que mi vida corría peligro. Pensé que en cualquier momento me mataba a mí o a alguien de mi familia, nunca a mi hijo, a mi bebé".
Juana detalló que tiempo atrás lo había denunciado por abuso y que desde el momento en que se separó de él le pasó lo peor de su vida y aún se pregunta si esa decisión fue un error.
"Insistió en que vaya. Llevé a mi hijo para sentirme
más protegida", admitió la mujer y recalcó que jamás se le cruzó por la cabeza un desenlace semejante.
Ese trágico día, Molina la fue a buscar a la terminal y la llevó a ella y a su hijo en moto hasta el barrio Nueva España de Centenario. "Mientras iba en el cole me había dicho que un primo o un amigo iban a llevar a mi nene a andar a caballo, para que nosotros pudiéramos hablar. Fuimos hasta el río, dio muchas vueltas en la moto y me dejó en un lugar donde hicimos una fogata", contó.
"Mi nene iba feliz porque iba a andar a caballo", recordó Juana.
Después afirmó que Molina la llevó hasta un lugar en el río que él conocía y le dijo "dejame hacer esto por última vez.
Y abusó de mí", sentenció en relación con ese episodio, que luego denunció, pero sostuvo que nadie la escuchó, aunque explicó que "eso fue lo de menos".
En ese momento,
Molina le dijo que iba a ser la última vez porque se iba, pero le pidió que antes levantara la denuncia contra él.
"A mí me detienen sin decirme qué había pasado con mi hijo", manifestó, a la vez que precisó que primero la llevaron a la comisaría y después al hospital y que no le dijeron nada.
"La verdad es que estoy más tranquila, más confiada en la Justicia, pero no estoy contenta con nada de lo que me hicieron", concluyó.
comentar