El cadáver de Pamela Laime, una adolescente que había desaparecido en Tucumán, fue encontrado enterrado en un cementerio de la capital tucumana, con signos de haber recibido tres hachazos.
El cuerpo de Pamela Laime, una adolescente que había desaparecido hace 14 años, fue hallado en una fosa común perteneciente a un cementerio de la capital tucumana con signos de haber recibido tres hachazos en el cráneo.
La chica, que en el momento de desaparecer tenía 17 años, era buscada con tesón por su madre, la cual días atrás había dicho que tenía la convicción que no iba a volver a ver a su hija y que pensaba que había sido secuestrada por una red de trata. La fiscal Adriana Giannone confirmó que el cuerpo encontrado en Ticucho con signos de haber recibido tres hachazos corresponde a la joven desaparecida hace 14 años.
El cuerpo estuvo enterrado en el osario común del Cementerio del Norte, según la información difundida hoy por el sitio del diario La Gaceta. Según pudo saberse, la fiscalía llegó a encontrar el cuerpo de Pamela a partir de un dato aportado por el comisario retirado Marcial Escobar. Escobar, al ver una nota publicada por el mismo diario, le pareció familiar el rostro de la chica buscada, lo que lo llevó a compararlo con el de las fotos del cadáver encontrado en 2000 en Ticucho.
Pamela Laime desapareció el 18 de octubre de 2000 tras despedir a su madre, Mercedes Saldaño, en la parada de la localidad de Garmendia, para viajar en colectivo a San Miguel de Tucumán, donde se desempeñaba como niñera. Desde ese momento, que dejó en manos de la abuela a una niña que estaba a una semana de cumplir dos años, no había sido vista nunca más. La mujer había llevado adelante una lucha titánica para intentar dar con su hija, con pocas esperanzas de encontrarla con vida.
"Yo digo que si la llevaron para prostituirse -añade-, mi hija ya no vive. Yo le conozco el carácter y lucharía con uñas y dientes para escapar", dijo la mujer en una entrevista que le hicieron pocos días atrás.