Acá adentro me borraron hasta mis sueños. Los ruidos de los candados se hacen cada día más insoportables, horribles. De que dormís encerrada en una piecita que apenas entra una cama, de tener que dormir encerrada, acá adentro te falta el aire. Pasé por muchas cosas y nadie va a apagar mi luz.
Me resulta muy difícil hacer la carta de mi niñez, ya no quiero recordar. Todos estos años viví en el pasado. Estando acá adentro volví a la realidad, mi presente. Esto me sirvió para acomodar los tiempos y pensar en el hoy. Estoy despierta. Todo lo que pasé fue como un sueño malo, una pesadilla, pero al fin desperté.
Para mí no existe la justicia, no existe la persona que me crea. Muchos años atrás me prendieron fuego mi casa y a mi perro lo ataron de la ventana para que se prenda fuego. Mire usted la maldad de esos pibes que me odian por ser lesbiana, por tener cuatro chicas a la vez. ¿Habrá sido envidia? No lo sé.
Nunca molesté a nadie, nunca robé, nunca toqué nada que no fuera mío. Siempre pedí, pedí permiso y di las gracias a los mayores. De chica siempre tuve que ganarme mi lugar trabajando, pasando necesidad, hambre, valorando lo poco que gano con el sudor de mi frente.
Cuando los pibes me prendieron fuego la casilla, levanté otra de material en el mismo lugar y puse el agua. Lo que ganaba lo invertía en casa pero a los pibes los seguía cruzando, me amenazaban y me tiraban piedras. Esto llevó a mudarme. Vivía con miedo. Caminaba y constantemente miraba para atrás. Me decían muchas cosas feas. Que me iban a llevar al campo. Por eso me mudé. Quisiera que conozca donde volví a empezar. Tengo cuatro gatitos y la mamá. También una perrita que era de Luis, mi padrastro. Mi hermano, el travesti, se fue a vivir conmigo.
De mis hermanitas siempre estuve cerca. Me siento el papá de ellas. Mi hermano está mucho mejor. Le hice una casita, el piso y el techo con el muchacho del frente de mi casa. Ahora le estaba haciendo el baño y lavaderito. Quería terminar primero el de ella y después arrancaba con lo mío.
¿Sabe por qué digo que no existe la justicia? Por ser pobre como soy. Hemos tenido un hecho terrible en la casa de mi hermano, el travesti, y nunca se hizo justicia. A mí siempre me discriminaron por ser negra, petiza y fea. Tanto mucha gente como también la policía.
No me gustan los problemas. Digo las cosas en la cara. No dejo pasar una falta de respeto. Solo quiero paz y tranquilidad.