Un hombre de 44 años fue detenido en la ciudad española de Vigo (Galicia) por haber agredido a su esposa en plena vía pública. Mientras los efectivos procedían a su detención, éste les recriminó: "Es mi mujer, no puedo creer que por darle dos patadas me vayan a detener".
Según explicó la víctima, la pareja había comido en la casa de unos amigos y, tras abandonar la vivienda, su pareja comenzó a golpearla en la cabeza y a darle patadas. Tras esto, la agarró de los brazos y la lanzó contra la reja de un bar.
Mucho peor pudo haber sido su suerte sin la intervención de dos personas que se encontraban en el bar, quienes se interpusieron entre ambos para evitar que continuase la agresión.
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