La autopsia realizada al cadáver de Torres reveló que la joven recibió 20 puñaladas. La proteccionista de animales padecía violencia de género desde hacía tiempo pero no había denunciado a su ex novio, detenido por el crimen.

La autopsia realizada al cadáver de Ivana Ailín Torres, la mujer asesinada por su ex novio tras esconderse en la ducha de un departamento en Tandil, confirmó que el agresor le aplicó 20 puñaladas, al tiempo que ayer fue imputado por el femicidio y trasladado a una cárcel.

Este caso puso de relieve la situación de mayor vulnerabilidad de las mujeres que padecen violencia de género y no realizan la denuncia, que representa a 7 de cada 10 víctimas.

El abogado penalista Julio Torrada, especialista en violencia de género, sostuvo que “7 de cada 10 mujeres que son víctimas de la violencia ejercida por varones violentos, en sus distintas formas, no realiza la denuncia, y no se trata de culpar a las mujeres porque es una interpelación a la sociedad y puntualmente a los organismos del Estado, porque la razón principal es la ausencia de confianza, de acompañamiento y recursos para quienes están en peligro”.

Por el momento, el sindicado femicida Damián Alejandro Gómez permanece alojado en la Comisaría Primera, aunque se lo trasladará a algún centro penitenciario en las próximas horas, tras ser dado de alta médica por los cortes que se hizo tras el ataque contra su ex pareja.

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Asimismo, la solicitud de calificar el hecho como “Homicidio doblemente agravado”, fue elevada por el fiscal interviniente, Gustavo Morey, quien se encuentra a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 8 descentralizada de Tandil, perteneciente al Departamento Judicial de Azul. Con este paso, ya no hay dudas para los investigadores sobre cómo ocurrieron los hechos y la responsabilidad que le cabe a la ex pareja de la joven.

Se aguarda ahora el momento en el que Gómez prestará declaración indagatoria por el asesinato.

El hecho ocurrió en un complejo de departamentos ubicados sobre la calle 4 de abril al 517, en donde vivía la víctima. Alrededor de las 3 del sábado, la joven volvió a su departamento acompañada de su actual pareja, Nicolás Pedro Guallarello, de profesión policía, luego de una salida. Según los voceros, el novio de la joven se acostó a dormir y Torres fue al baño, en donde la esperaba escondido en la ducha su ex pareja, Gómez, de 27 años.

Fue entonces que, de acuerdo a lo que se pudo reconstruir, Gómez atacó a la joven a quien aplicó 20 puñaladas y le provocó la muerte por la gravedad de las heridas que le propinó, sin que el novio policía de la víctima alcanzara a intervenir.

Acto seguido, el asesino se efectuó algunos cortes para simular un suicidio, aunque fue llevado al hospital, y de allí fue trasladado a la comisaría primera. Para el fiscal Morey está prácticamente acreditada la autoría del femicidio por parte de Gómez y con la carátula de Homicidio doblemente agravado, la pena que se podría imponer es de cadena perpetua y es muy probable que el hecho se juzgue en un juicio por jurados, dado que la pena máxima aplicable, excede los 15 años.

Hasta el momento, el testimonio más importante con el que cuenta la causa es el del policía Guallarello, actual pareja de Torres.

Guallarello trabaja en el sistema 101, como administrativo y fue el único testigo presencial del crimen de la joven.

Por otro lado, la instrucción judicial presume que los cortes que se autoprovocó Gómez en los brazos y el cuello, fueron “un simulacro” de suicidio, porque las heridas eran superficiales y tras algunas curaciones menores en el hospital, fue trasladado a la Comisaría Primera, donde sigue detenido, a la espera de ser alojado en alguna Unidad Penitenciaria.

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“Es mejor realizar la denuncia que seguir callando”

“Es mejor realizar una denuncia, a pesar de que el Estado aún está lejísimo de cumplir con un verdadero acompañamiento, que seguir callando. Y hay que entender a todas las víctimas que no se acercan a una fiscalía, comisaría o no llaman al 144. Hay múltiples razones por las cuales no piden ayuda.

La dependencia económica, el creer que el violento no llegará a concretar la amenaza, el miedo a sufrir represalias, y el boca a boca en los barrios sobre la falta de respuestas concretas de la justicia y los organismos que deberían tener refugios, contar con recursos y personal capacitado para acompañar a las miles de víctimas.

Nuestra realidad indica que el 70% de las mujeres que sufren las violencias machistas, físicas, económicas, psicológicas y otras, no dejan registro de sus dramas”, señaló el abogado penalista Julio Torrada, especializado en violencia de género.

Asimismo, Torrada señaló que “en las barriadas, funciona mucho la información que fluye entre las mujeres, entonces si una víctima denunció y fue maltratada en la comisaría, ignorada en el juzgado y abandonada por los organismos, eso se sabe, se conversa, y es un factor importante para que no se realice la denuncia”, precisando que “se requieren de refugios, de recursos económicos para que las mujeres y sus hijos tengan espacios de protección, contención y amor”.

“En cada charla que asistimos para reflexionar colectivamente sobre este drama que tenemos en Argentina con la violencia machista, muchos relatos de mujeres tienen estas características cuando mencionan los motivos por los que no realizan las denuncias. Hay que cambiar de verdad este presente”, dijo Torrada.

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