La víctima, de 72 años, fue encontrada en estado crítico de desnutrición y con múltiples heridas. Su hijo quedó detenido e imputado por abandono de persona agravado.
Francisco Carlos Morán, un jubilado de 72 años, murió en Mendoza luego de haber sido presuntamente abandonado por su propio hijo, quien quedó detenido e imputado por el delito de abandono de persona agravado por el vínculo y el grave daño en la salud.
El caso generó conmoción en la provincia luego de conocerse que, cuando fue hallado por médicos y policías en su vivienda de Godoy Cruz, el hombre repetía una frase desgarradora: “Tengo hambre”.
Según la investigación judicial, el hecho salió a la luz el pasado 10 de mayo, cuando una llamada al 911 alertó sobre la situación en una casa del departamento mendocino. Hasta allí llegó personal del Servicio de Emergencias Coordinadas (SEC), acompañado por efectivos policiales.
Al ingresar al domicilio, los médicos encontraron al jubilado en un estado crítico de salud, con severa desnutrición, falta de higiene y signos visibles de violencia física. Además, constataron que en la vivienda prácticamente no había alimentos.
Debido a la gravedad de su cuadro, Morán fue trasladado de urgencia a la Clínica Santa Clara, donde murió apenas 24 horas después. El informe médico determinó que sufrió un edema agudo de pulmón por bronconeumonía, además de presentar hematomas en distintas partes del cuerpo.
La investigación quedó en manos del fiscal Juan Carlos Alessandra, quien desde un primer momento apuntó contra el hijo de la víctima, Sergio Gustavo Morán, de 41 años.
El acusado vivía junto a su padre, aunque no se encontraba en la casa cuando llegaron las autoridades. Tras permanecer prófugo durante dos semanas, fue localizado el 24 de mayo gracias al sistema de reconocimiento facial y detenido minutos después.
Luego de su captura, la Justicia lo imputó por abandono de persona agravado, un delito que contempla penas más severas por tratarse de un familiar directo y por las consecuencias fatales del hecho.
Fuentes vinculadas a la causa descartaron además que el acusado padezca problemas psiquiátricos, una versión que había comenzado a circular en las primeras horas de la investigación.
También trascendió que Sergio Morán ya tenía antecedentes judiciales: en 2024 había sido juzgado en una causa por violencia de género, que terminó con una suspensión de juicio a prueba (probation) por el plazo de dos años.
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