Sucedió en Zárate. Una médica embarazada fue golpeada, cortada y amenazada de muerte por dos delincuentes que ingresaron a su casa. El calvario duró más de dos horas.
Una mujer embarazada que regresaba de trabajar a su casa en la localidad bonaerense de Zárate, fue interceptada por dos delincuentes que la obligaron a entrar en la vivienda y, una vez adentro, la torturaron por más de dos horas para robarle y hasta la golpearon en la panza para que entregue más dinero.
La víctima, médica de profesión, al principio recibió golpes de puño y fue amenazada de muerte. Luego, la situación se tornó más violenta cuando los malvivientes tomaron un arma blanca y comenzaron a provocarle cortes a la mujer para que confiese dónde tenía escondida la plata.
No satisfechos con lo que podían robar, los malvivientes se percataron de que estaba embarazada y la golpearon en la panza, ya que creían que la mujer no confesaba el lugar de escondite de sus ahorros.
Luego de más de dos horas de tormentos y amenazas, la pareja de ladrones huyó del hogar en el auto de la médica con varios objetos de valor, mientras que la víctima embarazada quedó atada, sangrando y en un profundo estado de conmoción.
Cortes en todo el cuerpo
Voceros policiales indicaron que los delincuentes "cortaron a la mujer en varias partes del cuerpo con un arma blanca y hasta le llegaron a pegar en su panza para que le entregue objetos de valor y dinero".
El episodio se registró en horas de la tarde, por lo que los delincuentes escaparon a plena luz del día en el auto de la víctima, un Toyota Corolla. La odisea de la mujer no culminó una vez que los malvivientes abandonaron su vivienda ubicada en Zárate. Por un largo rato permaneció herida sin poder desatar el nudo de la soga con la que había sido atada, ya que había recibido feroces golpes que no la dejaban movilizarse con mayor facilidad y se encontraba sin fuerzas por la sangre perdida. Varios minutos después, logró desamarrarse y, como pudo, empezó a gritar para que la auxilien después de la tremenda situación que padeció