Policiales
Los remedios que consumen los delincuentes para salir a robar
Antidepresivos,
tranquilizantes y
anabólicos, entre
los más utilizados
Un medicamento usado para tratar el déficit de atención, un antidepresivo, tres tranquilizantes, dos anabólicos y dos antitusivos figuran entre las drogas farmacológicas más usadas por los delincuentes al momento de cometer los ilícitos.
Así lo reveló un informe del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB), que destacó que en los últimos años se viene registrando un constante aumento de los robos con la finalidad de obtener este tipo de sustancias.
El informe señala que el consumo de estas drogas ayuda a los delincuentes a perder el miedo y ganar confianza en el momento de realizar el delito y al mismo tiempo los vuelve más agresivos e impiadosos con sus víctimas.
Desde la década de 1980, el incremento de los crímenes violentos y sin sentido, el suicidio y los ataques armados de niños y adultos, ha sido precedido por un incremento en la utilización de medicamentos recetados, especialmente psicofármacos.
Por otro lado, se registra un incremento de la modalidad, utilizada por las bandas delictivas, de aprovechar la adicción de los adolescentes para inducirlos a que salgan a robar e incluso para que actúen con impunidad bajo los efectos farmacológicos, ya que podrían volverse inimputables.
Las más usadas
Entre esas drogas una de las más usadas es el Clonazepam (Rivotril©), un tranquilizante y anticonvulsivo que también sirve para tratar ataques de pánico, está siendo usado para delinquir por su efecto desinhibidor del sistema nervioso central que reduce el miedo.
Los especialistas explican que el Clonazepam -también el Diazepam (Valium©) y el Flunitrazepam (Rohypnol©)- actúan sobre la zona cerebral que alerta que hay un riesgo, quitando el miedo y la dimensión del peligro. Asociado con otras sustancias, el efecto de estas drogas legales se potencia.
Al mezclar los psicofármacos con alcohol y/o drogas ilegales, en vez de relajación o depresión ocurre el efecto totalmente inverso: exaltación. En el caso de la estimulación con sedantes ocurre por un fenómeno denominado “paradojal”, puesto que se termina produciendo un efecto opuesto.
Otro grupo de fármacos que favorecen la delincuencia son los corticoides anabólicos. Se trata de hormonas masculinas como el Estanozolol y la Nandrolona (Decadurabolin©), muy usadas por gimnastas y patovicas para incrementar su masa muscular, que inducen cambios de personalidad con actitudes violentas.
Cóctel explosivo
El incremento de estos consumos con fines delictivos corre parejo con el aumento en la cantidad de robos que incluyen fármacos (muchos de ellos adictivos) además de dinero en efectivo.
Según un relevamiento de SAFyB, en base a consultas a la autoridad sanitaria e informes de los colegios profesionales y las aseguradoras que cubren a farmacias, en 2008 sólo dos de cada diez robos incluían medicamentos en Capital Federal y Gran Buenos Aires; en 2009 la cifra subió a 30% y en lo que va de 2010 la mitad de los robos (5 de cada 10) incluye medicamentos peligrosos.
Las estadísticas muestran que cada día se roba una de las 12.000 farmacias argentinas y cada semana se vacía un establecimiento farmacéutico o se atraca un camión con medicamentos, con el fin de revender los productos.
“Además, el creciente uso de estupefacientes para cometer delitos se ve facilitado por los dealers, la venta callejera y en Internet”, señaló Marcelo Peretta, titular de SAFyB y director de la Escuela de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Maimónides.
El especialista reclamó “políticas más activas relacionadas con la distribución, comercialización, prescripción y utilización de medicamentos, especialmente en determinadas clases sociales” como forma de contrarrestar el abuso de psicotrópicos.