La principal hipótesis apunta a que el crimen fue cometido por alguien que entró al domicilio de la víctima con su consentimiento. La víctima una casa de antigüedades en la localidad de Acassuso.
Un comerciante, de 79 años, fue hallado muerto sobre la cama de su habitación, en un departamento del barrio porteño de Núñez. El cuerpo sin vida fue encontrado atado, amordazado y con signos de haber sido asfixiado y la principal hipótesis apunta a que el crimen fue cometido por alguien que entró al domicilio de la víctima con su consentimiento.
Alberto Maero, de acuerdo a la identificación del fallecido que ofrecieron los investigadores del caso, era propietario de una casa de antigüedades en la localidad de Acassuso. Según trascendió fue encontrado el pasado martes al mediodía, luego de que su hermana alertara a la policía, porque desde hacía tiempo lo llamaba a la casa sin obtener respuesta.
Efectivos de la comisaría 35ª, con jurisdicción en la zona, acudieron al departamento del 8º piso del edificio de la avenida Congreso al 2200 y con la ayuda del encargado, lograron ingresar a la vivienda, de donde emanaba un olor nauseabundo. Allí hallaron el cuerpo del septuagenario, tendido sobre una cama, maniatado y con signos de estrangulamiento "Estaba en posición decúbito ventral, con las manos atadas por detrás de la espalda y sus piernas y boca sujetas con un paño de tela, sujetado atrás de la nuca", consignó un vocero policial.
Debajo de la cabeza había algunos rastros de sangre, al igual que en el suelo, que los peritos levantaron para realizar estudios forenses. No obstante, según las primeras estimaciones de los médicos policiales, la víctima habría sido asesinada entre la noche del domingo y la madrugada del lunes pasado.
Si bien el departamento se hallaba en orden, se advirtió que algunos cajones del vestidor que se hallaba junto a su habitación habían sido revueltos, como si alguien hubiese estado buscando dinero u objetos de valor.
Al respecto, la hermana de Maero confirmó la existencia de algunos faltantes. "Yo lo vi el jueves o viernes. El salía a la mañana temprano y volvía a la noche", contó el encargado del edificio, quien contó que la familia comenzó a alertarse cuando "una mujer que había trabajado con él hasta hace quince días le dijo que la dueña del local de Acassuso la llamó porque estaba cerrado". Relató que al ingresar al departamento del 8º 'B" con la Policía, las luces estaban encendidas, al igual que el televisor, y que el anciano "estaba atado de manos y pies, muerto "aparentemente por asfixia". "Había una mesa preparada, estaban preparando una cena como para dos o tres", añadió el hombre.
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