Rodeado y amenazado, debió entregar su teléfono celular, en el marco de un episodio que se está fortaleciendo como modalidad delictiva con "motochorros piraña".
En San Martín, ayer cayó una banda que atacaba bajo esta modalidad, con seis detenidos, incluidos menores de edad, que resultaron atrapados en distintos allanamientos realizados por efectivos de la Policía Bonaerense. "Los operativos se llevaron a cabo en los asentamientos Naón, Lavalle y Libertador. Se incautaron una pistola 9 milímetros, dos revólveres calibre 22 y 38, y varias municiones de diferentes tamaños", indicó una fuente policial.
En los procedimientos intervinieron uniformados de la Subcomisaría Cabrera, quienes también secuestraron cuatro motocicletas, tres de ellas con las numeraciones limadas y una con pedido de secuestro; celulares sustraídos a las víctimas y otros elementos de importancia.
Acerca de la modalidad delictiva, el criminalista Roberto Locles sostuvo que "los motochorros piraña ahora surgieron como parte del continuo aggiornamiento de la delincuencia, que busca nuevas formas de generar los golpes, pensando en su propia protección y una mayor efectividad".
"La delincuencia siempre está migrando. Por ejemplo, en verano se van a lugares donde está la gente aglutinada y así fue siempre. Ahora, seguramente porque la policía le estaba encontrando la vuelta a los motochorros, comenzó esta forma de abordaje entre varios delincuentes en estos vehículos", explicó el especialista.
Para Locles, "los delincuentes le buscan la vuelta, cambian la modalidad, sus características", precisando que "los motochorros piraña lo que hicieron es mejorar el abordaje, porque al llegar varios al lugar donde está la víctima, logran el efecto del miedo multiplicado, entonces seguramente no habrá reacción de la persona asaltada, facilitando su accionar".
"Mutaron porque lo necesitaban. Cabe decir que estos hechos son al voleo, no se preparan mucho. Salen y buscan una víctima vulnerable. Otro factor que ayuda a los malvivientes pirañas es que durante la fuga se pueden separar, entonces si hay persecución, la policía sólo se puede enfocar en una moto", explicó el criminalista.
El robo citado al comienzo, cuya víctima no hizo la denuncia policial, tuvo un detalle nada menor. "Uno de los tipos estaba muy drogado. Sacadísimo. Tenía un arma en la mano, la movía para todos lados. Hasta los otros chorros lo miraban con miedo. Feo el momento", señaló el adolescente asaltado.
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