Una nueva modalidad delictiva afecta a los propietarios de automóviles de alta gama ya que los delincuentes ahora optan por minimizar el riesgo y roban directamente los espejos retrovisores, cuya reposición tiene un alto costo.
En el video que de esta nota, un automóvil Ford Focus estacionado en la calle Adolfo Dickman entre Maturín y Añasco, en el barrio porteño de Paternal, sufre la sustracción de uno de sus espejos retrovisores por una pareja de delincuentes que, a plena luz del día, actúan con total impunidad, aunque quedaron registrados por una cámara de seguridad del lugar.
En otra grabación, un sujeto se acerca al mismo auto en otro horario y le arranca en menos de tres segundos el otro espejo.
Se estima que la reposición de estos accesorios tiene un costo de unos 7800 pesos, sin contar la pintura.
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