La fiscalía solicitó que se lo condene a la pena de 24 años de prisión, mientras que el abogado de las víctimas se pronunció por elevarla a 32 y la defensa argumentó su inocencia
Un padre acusado de haber abusado sexualmente de sus dos hijas, desde que tenían 10 años y hasta la adolescencia, será sentenciado, tras un juicio en el que ya fue declarado culpable y en el que solo resta conocer el monto de la pena. La fiscalía solicitó que se lo condene a 24 años de prisión, mientras que el abogado de las víctimas se pronunció por elevarla a 32 años de cárcel y la defensa argumentó su inocencia o en todo caso que se le aplique la menor cantidad para el delito que se le imputa.
El veredicto se difundirá este lunes, a las 14.30, en la sala de audiencias del Tribunal Oral Criminal Nro. 2 de La Matanza, luego de un debate al que el acusado llegó en libertad, pero al formularse los alegatos y ante la condena que se le aplicaría se decidió que ya quede detenido, indicaron voceros judiciales. El imputado, de 46 años, afronta los cargos de "abuso sexual agravado por el vínculo" y por ser gravemente ultrajante, en perjuicio de sus hijos, hoy de 21 y 22 años, cuyos testimonios "resultaron contundentes".
Según trascendió, este hombre habría comenzado a violar a sus hijas, cuando están era dos niñas de 10 y 11 años, entre el 2000 y 2002. La situación, bajo amenazas y maltratos psicológicos, se habría extendido durante más de cinco años, hasta que ya adolescentes, una de las chicas solicitó ayuda y una vez enterada, la madre de ambas y esposa del acusado decidió abandonar la casa que compartían como familia en la localidad de Villa Luzuriaga. Los abusos sexuales se "judicializaron" recién en 2011, cuando las jóvenes tomaron la determinación de denunciar a su propio padre, un vendedor ambulante y comerciante en ferias artesanales, para iniciarse el proceso, en el que intervinieron médicos y peritos, hasta que la causa fue elevada a juicio.
"Estas muchachas coraje tuvieron el valor de denunciar al ser que más querían de niños, a su propio padre, quien les causó un daño terrible. Pudieron decir basta, sacando a la luz todas las aberraciones padecidas y de esa manera, la Justicia pudo ver más allá, detectando el real sufrimiento y torturas que ellas recibieron. Por eso, se dará esta sentencia condenatoria para quien además de ultrajarlas, les robó la inocencia", indicaron desde la asociación civil S.O.S. Niños en Riesgo, que viene acompañando a las víctimas, desde que se animaron a contar sus padecimientos. Tras el juicio la fiscal Cecilia Cejas pidió que se condene al acusado a 24 años de prisión y el abogado querellante Gonzalo Salama, solicitó que se extiende la pena a 32 años de cárcel.
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