Uno de los cuatro efectivos de la Policía Bonaerense que se encuentran detenidos por el crimen del chico Matías Banuera, de 14 años, ocurrido en la noche del pasado 29 de julio en Quilmes Oeste en un episodio atribuido a un caso de gatillo fácil, quedó más complicado al conocerse el resultado de las pericias balísticas, ya que el proyectil extraído del cuerpo de la víctima durante la autopsia fue disparado por un arma reglamentaria.
Si bien se dejó trascender que los tres restantes podrían quedar desvinculados de la causa, la fiscal Ximena Santoro, a cargo de la investigación, solicitó la prisión preventiva de los policías Cristian Alejos, Maximiliano Aguirre, Lucas Bulllosa y Manuel Argañaraz, en una medida que fue avalada por el juez de Garantías Martín Nolfi, en el marco de la causa por “homicidio agravado”.
Cabe recordar que los cuatro acusados, quienes prestaban servicios en la Unidad Táctica de Operaciones Inmediata (UTOI) de la Policía bonaerense, participaron del episodio en el que mataron al adolescente, de 14 años, durante una presunta persecución para detener a un grupo de ladrones, aunque luego se supo que los implicados estaban de civil, participando del cumpleaños de uno de ellos y dispararon contra unos chicos que corrían, baleando a la víctima, quien recibió un disparo mortal en la cabeza.
El hecho se registró en la noche del último 29 de junio, en las calles Vélez Sarsfield y O’Higgins de Quilmes Oeste y recién ahora se conocieron las conclusiones de la pericia balística, que dio cuenta que el proyectil partió de una de las pistolas reglamentarias calibre 9 mm, de acuerdo a lo consignado por el sitio DataJudicial.com.ar.
En tanto, se supo que el disparo habría sido efectuado por el oficial Alejos, aunque como, al menos, dos de los otros tres abrieron fuego se mantuvo la imputación contra los cuatro.
En tal sentido, voceros judiciales adelantaron a DIARIO POPULAR que la fiscal Santoro solicitó los procesamientos con prisión preventiva contra todos los policías (los que habían sido detenidos al día siguiente del episodio, denunciado como de gatillo fácil, tanto por los familiares de las víctimas, como por vecinos), en una medida que fue ratificada por el juez Nolfi, aunque apelada por la defensa de los acusados y ahora tendrá que resolver la Cámara de Garantías de Quilmes.
Según consta en el expediente, uno de los policías despedía a tres de sus compañeros, luego de compartir una fiesta de cumpleaños, en la puerta de su casa, cuando habrían advertido que varios chicos que pasaban corriendo y se supone que un hombre les dijo que había sufrido un intento de robo.
Entonces, pese a encontrarse de civil y franco de servicio, decidieron intervenir y atacaron a balazos al grupo, matando de un tiro en la cabeza a Matías Banuera.
Además se determinó que ni la víctima ni sus amigos portaban armas de fuego, quedando descartada la hipótesis de una presunta legítima defensa o exceso de la misma. También otro agravante es que, luego de tomar intervención el personal de la comisaría 3ª de Quilmes, se determinó que los efectivos Maximiliano Aguirre, Cristian Alejos, Lucas Bulllosa y Manuel Argañaraz (jóvenes de entre 22 y 26 años) no cumplieron con el protocolo de actuación que, básicamente, les impone que den aviso de lo sucedido al 911 y soliciten una ambulancia.
Al margen que la pericia balística determinó quien ejecutó el disparo homicida, para la fiscal Ximena Santoro, titular de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 7 de Quilmes, “uno de ellos disparó, pero el resto no fue ajeno al hecho” y en definitiva, al no tratarse de una cuestión de puntería, pidió la prisión preventiva para los cuatro acusados, los que al ser procesados ya fueron desafectados de la fuerza por orden del Ministerio de Seguridad bonaerense.
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