Mientras el recuento de votos anticipan un final ajustado en el Senado, comienza a ganar terreno la idea de encontrar un "término medio" entre la media sanción que llegó de Diputados y la postura de rechazo a la legalización del aborto que impulsa otro grupo de legisladores.
Es el caso de la senadora del PRO Laura Rodríguez Machado, una de las senadoras que se mantiene en el lote de indecisos, quien al igual que varias legisladores condicionó su apoyo a un proyecto de despenalización a la posibilidad de que se introduzcan cambios que moderen la iniciativa.
La senadora macrista reclamó que el Congreso encuentre "un término medio" en el proyecto de legalización del aborto para no "estar entre pañuelos verdes y celestes".
En declaraciones a FM Concepto, la legisladora cordobesa indicó que junto a los otros dos senadores de su provincia -Ernesto Martínez (PRO) y Carlos Caserio (PJ)- están de acuerdo "con algunas cuestiones que vinieron en la media sanción pero no con otras".
"Estamos trabajando en un despacho que modificaría algunas cuestiones tales como la objeción de conciencia colectiva, vamos a buscar que el Presupuseto nacional dé financiación a las provincias", adelantó.
Los cordobeses no son los únicos indecisos que condicionaron su voto a favor: también está en esa sintonía el misionero Maurice Closs.
En este marco, el escenario que asoma de cara a la votación del 8 de agosto en el recinto ya no sería de "blanco o negro" sino que ante la posibilidad concreta de que se caiga el proyecto, podría prevalecer la opción de un proyecto que habilite, entre otros puntos, la objeción de conciencia institucional, reclamada por varias clínicas privadas. Sin embargo, el senador de Argentina Federal Pedro Guastavino rechazó la posibilidad de que la iniciativa sea modificada en la Cámara alta.
"Yo creo que hay senadores que están planteando modificaciones. Nosotros queremos que el proyecto se apruebe como vino, así no tiene que volver a Diputados. Se tiene que votar por sí o por no", advirtió.
A su vez, el enterriano continuó con los pases de factura en relación a la polémica por los giros de comisión, en la que finalmente los senadores a favor del aborto lograron torcerle el brazo a la vicepresidenta Gabriela Michetti.