El Frente para la Victoria y aliados aprobaron en la Cámara de Diputados el Presupuesto 2015, un proyecto rechazado por el arco opositor, que estima una inflación de 15,6%, un dólar a $9,45 promedio y un crecimiento del 2,8%.
En una sesión especial que superó las 14 horas, el kirchnerismo no tuvo inconvenientes para avanzar con la iniciativa, que regirá durante el último año de gestión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El FpV solo contó con los aliados más fieles para aprobar la norma, ya que todos los bloques de la oposición y sus socios circunstanciales votaron en contra del proyecto.
Las bancadas antikirchneristas coincidieron en que el Presupuesto 2015 está confeccionado con números "irreales" y cuestionaron que, más allá de los cálculos, el año que viene podrá ser modificado en forma "discrecional" por las atribuciones que mantiene el jefe de Gabinete.
"Hay dos factores principales que explican el desequilibrio presupuestario: uno es la necesidad de importación de energía y el subsidio a la generación de la misma y el otro son los vencimientos de deuda", explicó Feletti. En tanto, sostuvo que "el gasto corriente se mantuvo constante a una tasa de crecimiento anual promedio del 23 por ciento", lo que es "casi compatible a lo largo de estos años con el incremento de la pauta salarial".
Por el radicalismo, el diputado Miguel Bazze cuestionó la falta de medidas contra la inflación y el "gasto desmesurado". El legislador bonaerense criticó, además, que "el gobierno no genera condiciones para la inversión privada".
Para el jefe del bloque del Frente Renovador, Darío Giustozzi, el proyecto es "inconsistente, tiene una mala asignación de recursos y refleja la poca preocupación del Gobierno en materia de seguridad".
"Se dijo también que no se iba a devaluar y que el promedio del dólar era de 6,52 pesos para todo 2014, pero apenas corridos unos días ya la realidad había echado a patadas el Presupuesto y hoy tenemos un tipo de cambio a 9,40 pesos", recalcó el massista.
El representante del PRO Federico Sturzenegger remarcó que "el problema es la modificación que hizo el kirchnerismo al artículo 37 de la ley de administración financiera en 2006, que autoriza al jefe de Gabinete a cambiar todo lo que quiera".
"Si los gastos crecen como los ingresos el déficit público será cercano a casi 5 puntos del PBI y si se financia con emisión la misma sería de aproximadamente 80 por ciento de la base monetaria, generando expectativas de inflación crecientes", cuestionó el macrista.
Por su parte, el diputado del bloque Suma + UNEN, Martín Lousteau, ironizó: "Hay que hacer un esfuerzo para presupuestar tan mal".
"Si comparamos el gasto de 2013 con 2003, ajustado por inflación, el gobierno nacional tiene $450.000 millones más que deberían estar en salud, educación e infraestructura. Nuestro Estado es incapaz de acumular mejoras sostenidas a través del tiempo", señaló.
A su turno, Claudio Lozano, de Unidad Popular, advirtió que este Presupuesto es un "simulacro que niega la política económica que enuncia el gobierno".
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