
La Casa Rosada ya tiene un cronograma para avanzar con la iniciativa en la Cámara Alta. Cuál será el rol de Patricia Bullrich, la jefa del bloque de LLA, y qué estrategia tiene la CGT para morigerar el contenido del proyecto.
El Gobierno definió un plan para intentar convertir en ley la reforma laboral antes del inicio de las sesiones ordinarias. El oficialismo en el Senado diseñó un cronograma que prevé llevar el proyecto al recinto entre el 10 y el 12 de febrero, por lo que el Ejecutivo convocará un nuevo período de sesiones extraordinarias desde el lunes 2 de ese mes.
La estrategia se centra en Patricia Bullrich, que no sólo lidera el interbloque de La Libertad Avanza (LLA), sino que también defenderá el proyecto en el recinto como presidenta de la comisión de Trabajo y Previsión Social. Con sólo 21 senadores de su propia bancada, el oficialismo enfrenta el desafío de conseguir 16 apoyos adicionales para alcanzar el quórum y activar el recinto.
En principio, la búsqueda de votos se dividirá en dos fases. Por un lado, una comisión encabezada por la abogada Josefina Tajes empezará este lunes a recoger las solicitudes de modificaciones al proyecto realizadas por la UCR, el PRO y la CGT. El objetivo será perfeccionar el texto para evitar "sorpresas" durante la votación.
Patricia Bullrich tendrá un rol clave para sumar apoyos y conseguir la aprobación de la reforma laboral en el Senado.
Y por el otro, Bullrich iniciará un diálogo directo con los líderes de bloque de la oposición a fines de este mes. Los libertarios necesitan sumar voluntades entre los diez senadores radicales y los tres del PRO, además de los legisladores provinciales que responden a sus gobernadores.
Algunas fuerzas del interior ya habrían garantizado su acompañamiento al proyecto bajo la superficie, cerrando acuerdos políticos previos que exceden el articulado de la ley.
La central obrera puso en marcha su estrategia para morigerar el contenido del proyecto de reforma laboral que el Gobierno busca aprobar el mes que viene en el Congreso, por lo que comenzará a visitar gobernadores para convencerlos de no acompañar la iniciativa a través de sus legisladores, o bien impulsar cambios en los artículos que más rechaza el sindicalismo.
Referentes de la central visitarán varias provincias en los próximos días para reunirse con gobernadores y que escuchen de primera mano sus críticas a la iniciativa que la gestión de Javier Milei considera medular para la segunda mitad de su mandato. “La idea es ir a cada provincia”, dijeron fuentes gremiales a la agencia Noticias Argentinas.
La CGT busca convencer a los gobernadores para que no acompañen el proyecto de reforma laboral.
Se trata de un movimiento similar a la ronda de encuentros que viene llevando adelante el ministro del Interior, Diego Santilli, pero con sentido contrario, ya que el funcionario busca sumar consensos y futuros apoyos a la “modernización laboral”. La CGT apunta a diluir el impacto de algunos puntos, como la ampliación de las actividades consideradas ‘esenciales’, lo que lleva a garantizar servicios mínimos durante los paros.
Tampoco acepta que quede tal como está el apartado de la eliminación de la ultraactividad de los convenios colectivos, que derivaría en acuerdos por empresa, dejando de lado los acuerdos sectoriales y licuando así el poder de las conducciones de los sindicatos.