La prórroga impide medidas de fuerza por parte de los trabajadores y mantiene el funcionamiento del sistema aéreo. Además, garantiza que los vuelos seguirán operando con normalidad hasta el 26 de enero.
El Gobierno, a través de la Secretaría de Trabajo, decidió extender por cinco días hábiles la conciliación obligatoria en el conflicto entre la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) y el gremio ATEPSA, que representa a los controladores aéreos. La resolución mantiene suspendidas todas las medidas de fuerza y garantiza que los vuelos continúen operando con normalidad hasta el 26 de enero a las 8.
La decisión fue adoptada luego de evaluar el estado de las negociaciones y el impacto que tendría una eventual interrupción de los servicios de navegación aérea. Desde la cartera laboral señalaron que el objetivo central es preservar el funcionamiento de un servicio considerado esencial y evitar perjuicios a los pasajeros en un período de alta demanda.
La prórroga impide medidas de fuerza de los controladores aéreos y busca garantizar el normal funcionamiento del sistema aéreo.
La Secretaría de Trabajo también convocó a una nueva audiencia entre las partes para el 23 de enero a las 11, instancia en la que se espera que el sindicato y la empresa acerquen posiciones. Durante el plazo de conciliación, ATEPSA no puede realizar paros, asambleas con impacto operativo ni reducir servicios.
La conciliación obligatoria es una herramienta legal que utiliza el Estado cuando un conflicto laboral amenaza con afectar servicios clave. En este período, las partes deben suspender cualquier medida de fuerza y participar de audiencias para intentar alcanzar un acuerdo.
La conciliación obligatoria impide medidas de fuerza de los controladores aéreos hasta el 26 de enero.
En el caso del transporte aéreo, la normativa es más estricta. La actividad está catalogada como servicio esencial, lo que implica que los gremios no pueden declarar paros sorpresivos y deben avisar con al menos cinco días de anticipación cualquier medida una vez vencida la conciliación.
Además del aviso previo, la regulación establece que una eventual protesta no puede afectar a más del 45% de las operaciones. Este esquema busca reducir el impacto sobre los usuarios y permitir que el sistema continúe funcionando, incluso en escenarios de conflicto.
Desde EANA ratificaron su disposición a continuar el diálogo y alcanzar una salida consensuada. El Gobierno, por su parte, mantiene la supervisión del proceso y dejó abierta la posibilidad de nuevas instancias si no hay avances.
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