Mientras el gobierno justificó ayer los 250 despidos en el INTI por ausentismo o una conducta laboral conflictiva, delegados gremiales siguen resistiendo en la sede del organismo en San Martín, ubicada a la vera de la avenida General Paz, la cual permanece tomada por una centena de trabajadores y familiares.
Esta semana comenzaron a llegar a llegar los telegramas a la casa de los trabajadores cesanteados, y algunos directores de los centros que funcionan en el Parque Tecnológico Migueletes, en colectora General Paz al 5400, fueron informando los nombres de los despedidos de cada sector.
Ayer se conoció que algunos directores y los responsables de centros de investigación y desarrollo del propio INTI le manifestaron al titular del organismo, Javier Ibáñez, que las desvinculaciones “no contribuyen de ninguna manera a construir un INTI mejor” sino que “atentan contra la continuidad de líneas de trabajo estratégicas”.
Los altos cargos del organismo, expertos en biotecnología, electrónica e informática, física y química entre otras áreas, enviaron una carta al titular del Instituto en rechazo a los despidos porque “generan una angustiante situación en muchos trabajadores”.
Por la mañana los delegados de los trabajadores fueron recibidos por Hugo y Pablo Moyano en el gremio de Camioneros quienes le manifestaron su apoyo y convocan a una marcha opositora para el 22 de febrero. La comitiva fue encabezada por Néstor Escudero, delegado gremial en el Polo Textil que gestiona el INTI para víctimas de trata y trabajo esclavo.
En este contexto, directivos del INTI explicaron a este diario las causas de las cesantías. “En estos dos años hicimos un análisis minucioso del personal y tuvimos mesas con sindicatos y llegamos a conclusiones sobre estas 250 personas cuya conducta laboral amerita esta situación, por ausentismo, no cumplimiento horario o directamente no daban una prestación de servicios”, argumentaron.
También los responsables del organismo descentralizado, aunque reviste bajo la órbita de Producción, adujeron que “verificamos incumplimientos horarios y situaciones conflictivas en cada sector y (los despidos) no tienen que ver con un análisis sobre planes que venían de gestiones anteriores”.
Empero, al ser consultado por el programa que dirigía Escudero, creado con la gestión de Enrique Martínez durante el kirchnerismo, respondieron que “nuestra gestión define líneas de trabajo que no necesariamente son eternas”.
Con todo, se sumaron a los dichos del presidente Mauricio Macri para justificar las cesantías: ‘hay que diferenciar la cultura del esfuerzo y esto que está en todo el gobierno, de diferenciar el que trabaja del que no trabaja. Y hemos hecho un INTI mejor multiplicando por 10 la inversión en infraestructura, con todos los centros reequipados para estar más cerca de las PyMEs’.
La actual gestión redireccionó el perfil del INTI hacia las PyMEs y algunos programas sociales fueron eliminados y otros derivados al ministerio de Desarrollo Social. No se continuó con un programa exitoso dirigido a los consumidores, el de Desempeño de Productos que comparaba alimentos de distintas marcas -fueron famosos los tests del puré de tomate en tetrabrick y las hamburguesas en su momento- que en verdad habían sido suspendido durante la última etapa del kirchnerismo.
Los directivos del INTI afirmaron que buscan dialogar con los delegados estatales pero para ello éstos deberán cesar la toma de la planta Migueletes. Y, aseguraron, que el 80% de los cesanteados serán indemnizados por montos, promedio, de $450 mil.
Ante esta versión, un allegado a los despedidos ayer reflexionaba: ‘Es contradictorio que digan que despiden por incumplimiento horario y luego indemnizan porque en ese caso habría despido justificado’, concluyó.
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