
Para tratar de minimizar el impacto político del nuevo tarifazo eléctrico, en el gobierno se esforzaron ayer por mostrar que el ajuste tendrá un impacto de 0,4% y 0,6% en el costo de vida de febrero y marzo, respectivamente, pero admitieron que en noviembre próximo se producirá una nueva alza en el servicio acordada durante la realización de la última audiencia pública.
Hasta el presidente Mauricio Macri, en ocasión de un acto en el que se firmaron acuerdos sectoriales para impulsar el desarrollo energético del yacimiento Vaca Muerta, admitió que no es “simpático anunciar un aumento tarifario” pero lo consideró necesario para que no vuelva a faltar energía.
“Quiero agradecerles a todos los argentinos, por la comprensión, la tolerancia, el entendimiento de que este es el camino para tener energía y poder crecer”, remarcó al tiempo que consideró que el incremento en la tarifa de luz para los usuarios de EDENOR y EDESUR va en sintonía con “el camino de decirnos la verdad y de crear bases para el futuro. Este aumento ya nos va a ir acercando recién al 47% de lo que vale producir la energía”, enfatizó dando a entender que continúa el subsidio al consumo residencial.
La realización del acto en el Salón Blanco del palacio de gobierno no fue ingenua: buscó atemperar el impacto en la agenda mediática de la suba en el servicio eléctrico mostrando un entendimiento entre sindicatos, empresas y gobierno para potenciar la extracción de gas no convencional y crear nuevos empleos en el sector. Y sirvió, a la postre, para que el primer mandatario fijara posición sobre el asunto y resaltara la disminución en los cortes de luz en lo que va del verano. “Bajaron mucho los cortes. Hubo mucha más conciencia sobre la importancia de ahorrar energía. Eso me pone muy contento. Se ve que muchos aire acondicionados se pusieron a 24 grados, como les pedimos, que logran un confort razonable, bajan enormemente el consumo y el valor de la boleta que cada uno recibe”, añadió.
En verdad, el ministro de Energía, Juan José Aranguren, el año pasado había admitido que la readecuación tarifaria también buscaba disminuir el consumo para aliviar las redes de distribución y, de esa forma, reducir las interrupciones del servicio en la temporada estival.
Unas horas antes de la alocución de Macri, un funcionario con despacho en Casa Rosada también minimizó el impacto del nuevo tarifazo. “Como se desdobló, la incidencia en la inflación va a ser mínima: estimamos un 0,4% y 0,6% en el IPC de febrero y marzo. Y decidimos no aumentar el costo del transporte de la energía, lo absorbemos nosotros, para que no lo encarezca más”, sostuvo en diálogo con este diario.
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Al ser consultado sobre el ajuste previsto en noviembre próximo, admitió que “está previsto pero tampoco va influir demasiado en el costo de vida”.
Por la mañana en Casa Rosada se había llevado una reunión de Gabinete en la que Aranguren intentó explicar los alcances del ajuste ante la atónita mirada de alguno de sus pares.
“Fue muy técnica la explicación, cuesta seguirle la línea”, reconoció un integrante del círculo áulico de Macri, que presenció la exposición.
Tal vez por eso durante la jornada de ayer las usinas oficialistas difundieron un pequeño recuadro con el impacto del ajuste según el tipo de consumo en el AMBA (las áreas concesionadas por EDENOR y EDESUR), “más claro” que lo anunciado por el titular de Energía.
De acuerdo a este esquema, un usuario de consumo bajo (30% del total de usuarios según los cálculos oficiales), pasaría a pagar en su factura de $ 131 a $ 211; un usuario de consumo moderado (40% del total), de $ 237 a $ 420, un usuario de consumo medio (25% del total), de $ 618 a $ 1.175 y un usuario de consumo alto (5% del total), de $ 1.418 a $ 3.524.i
Apuntan a reducir la frecuencia de cortes
El secretario de Energía Eléctrica, Alejandro Sruoga, afirmó ayer que la revisión tarifaria integral del sector incluye “nuevos estándares de calidad para cada concesión”, en alusión a las distribuidoras EDENOR y EDESUR, que permitirán “reducir la duración y frecuencia de los cortes en un sendero de 4 a 5 años”.
“El nivel de duración de los cortes es de 40 horas promedio y va a bajar a 10 horas; la interrupción del servicio no va a ser una molestia ni motivo de cobertura en los medios”, prometió Sruoga durante la conferencia de prensa en la que el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren comunicó el nuevo cuadro tarifario del sector.
El funcionario destacó la “fragilidad del sector eléctrico, con impacto en la mala calidad del servicio, cortes reiterados y plazos muy largos para la reposición”, debido a que las “irregularidades en las concesiones se fueron acumulando en 12 años”.
“La extensión promedio de los cortes está cuatro veces arriba de lo previsto en la concesión”, lo cual está “muy por encima de lo que la gente necesita y tolera, pero dada la degradación sufrida la recuperación posterior llevará tiempo, no sólo dinero, ya que es mucho más compleja”, sostuvo Sruoga.
También señaló que “normalizar las concesiones es revertir un modelo poco eficiente y poco útil para la gente”, con un plan de recuperación de calidad del servicio y nuevas exigencias, medidas en duración y frecuencia de cortes, y un régimen de penalidades por incumplimientos.
“Si las empresas no cumplen con las inversiones van a pagar penalidades tan importantes como para que convenga más hacer una inversión que pagar”, agregó el funcionario, remarcó la decisión de fortalecer el ente regulador y se comprometió a hacer públicos los avances en materia de calidad del servicio. i
Calculan que impactará un 1,5% en el costo de vida
Un informe de la consultora Ecolatina estima que el incremento de las tarifas de luz impactarán en la inflación de febrero y de marzo en 1,5 puntos porcentuales, 0,65 en febrero y 0,85 en marzo, según el estudio conocido ayer.
La consultora también considera los incrementos en las prepagas y de las naftas a partir de la segunda mitad de enero y en base a ello proyecta una inflación de 1,7% en enero, según estimaciones propias, y de 2,2% para febrero, “lo que implicaría una aceleración respecto del registro del mes anterior”, según indica el informe.
De todos modos la estimación para la inflación del 2017 se mantiene en torno del 25% dado que “estos ajustes estaban contemplados en la estimación anual de Ecolatina”.
“El Ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, anunció hoy (por ayer) el nuevo cuadro tarifario del servicio eléctrico que comenzará a regir a partir de mañana (por hoy). Según lo mencionado en la rueda de prensa, el incremento estará dividido entre febrero y marzo. De esta forma, las tarifas de luz costarán 79% más (aproximadamente 35% en febrero y 34% en marzo). Así, el nuevo cuadro anunciado sumaría en total a la inflación 1,5 puntos porcentuales (0,65 puntos porcentuales en febrero y 0,85 puntos porcentuales en marzo)”, indica el trabajo.
El informe hace hincapié también en que “este alza ya estaba prevista desde fines del año pasado, el incremento no es menor, sobre todo teniendo en cuenta que se agregan las subas en otros rubros, como prepagas (+6%). Teniendo en cuenta la dinámica de las últimas semanas (en particular, el incremento de las naftas de la segunda quincena de enero, que tendrá impacto pleno sobre el índice de precios en el mes entrante), para febrero proyectamos una inflación de 2,2% mensual” sostiene.
De este modo apunta que la inflación de febrero tendría un incremento respecto de los valores estimados por la consultora en enero, que dan cuenta de un 1,7%.
“De esta manera, comienzan a tener lugar los primeros incrementos de precios regulados previstos para el año. Junto al incremento de la luz, este año también habrá subas en el servicio de gas (superaría el 100%), transporte (25% anual), y nuevos aumentos en prepagas y naftas (25% en total para el año, en ambos casos)”, agrega el trabajo.