El Gobierno nacional enviará en junio al Congreso un paquete de medidas orientadas a desregular el mercado inmobiliario, con el supuesto objetivo de reducir costos en las operaciones de compraventa y fomentar una mayor competencia en el sector.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, aseguró que el Gobierno de Javier Milei enviará en junio un paquete de desregulación inmobiliaria al Congreso con el objetivo de bajar costos en las operaciones de compraventa y ampliar la competencia en el sector.
“Que un Colegio Profesional ponga un precio mínimo es una aberración social”, dijo el funcionario durante el evento “Real estate 2026: expectativas y realidad”, organizado por Reporte Inmobiliario. Allí insistió con la necesidad de avanzar en la desregulación de los colegios profesionales y del sector.
“El problema no es la existencia de los colegios en sí, sino cuando usan el poder del Estado para fijar condiciones que no responden al mercado”, planteó. En esa línea, cuestionó la imposición de honorarios mínimos, la obligatoriedad de matriculación y la existencia de barreras de entrada que limitan la competencia.
“Si un profesional quiere cobrar menos, no debería haber una norma que lo impida”, dijo Sturzenegger. Y agregó: “La idea es que cualquiera pueda innovar, crear nuevos modelos y ofrecer mejores condiciones”.
También advirtió que se trata de un proceso complejo, ya que muchas de estas regulaciones tienen carácter jurisdiccional y dependen de provincias o incluso de reformas constitucionales. En ese contexto, confirmó que el paquete legislativo que el Gobierno enviará en junio incluirá cambios específicos sobre el corretaje y otras actividades reguladas.
Sin embargo, el proyecto no llega sin resistencia. Referentes del sector inmobiliario advierten que una flexibilización excesiva podría generar incertidumbre, afectar la seguridad jurídica de las operaciones y debilitar el rol de los profesionales tradicionales que intervienen en el proceso.
En paralelo, también surgen dudas sobre el impacto real que podría tener la medida en los precios. Mientras el Gobierno apuesta a que una mayor competencia derive en valores más accesibles, algunos especialistas plantean que sin cambios estructurales en la economía, la baja de costos no necesariamente se trasladará al valor final de las propiedades.
comentar